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"Queremos que cada palabra ilumine tu rostro, roce tu alma, te eleves y echemos juntos a volar"




ROZANDO EL ALMA: GRUPO CASIOPEA LITERARIO


lunes, 5 de diciembre de 2011

NICANOR PARRA GANA PREMIO CERVANTES



Santiago de Chile  - Nicanor Parra, el poeta chileno galardonado hoy a los 97 años con el Cervantes, “ya no cree en los premios”, según declaró su secretaria personal, Jaqueline Muñoz.

Tras manifestar su alegría por el galardón concedido hoy en España al creador de la llamada “antipoesía”, Muñoz comentó: "él está tranquilo, él ya no cree en los premios".

En declaraciones al medio digital Soysanantonio.cl, la asistente del autor de “Artefactos” confirmó que Parra se enteró por la mañana de que le habían otorgado el Premio Cervantes, el máximo galardón de las letras hispanas, dotado con 125.000 euros (unos $168,000).

Aunque el nonagenario poeta tiene su residencia en Las Cruces, a 125 kilómetros al suroeste de Santiago, su secretaria precisó que en estos momentos está viviendo en casa de su hija Colombina, en el municipio santiaguino de La Reina.

Acerca del estado de salud del creador de “El Hombre Imaginario”, su asistente dijo que a los 97 años pasa por altibajos, pero "él es un roble".

Parra se convirtió hoy en el tercer chileno galardonado con el Premio Cervantes -máximo galardón literario de la lengua castellana-, el cual constituye un reconocimiento definitivo a la “Antipoesía” con la que este autor de 97 años ha desconcertado al mundo durante casi seis décadas.

Aunque su primer texto poético data de 1937 (“Cancionero sin nombre"), no fue sino hasta 1954 que este poeta, nacido en San Fabián de Alico el 5 de septiembre de 1914, destacó por sus “Poemas y Antipoemas”, los cuales causaron tanto el asombro como el rechazo de los puristas amantes de la poesía clásica.

Parra, convertido hoy en un icono de varias generaciones, ha seguido la huella de sus compatriotas Jorge Edwards, quien ganó el Cervantes en 1999, y Gonzalo Rojas, laureado en 2003.
Mayor de nueve hermanos artistas -entre ellos la folclorista Violeta Parra-, Nicanor llegó en 1932 a Santiago, estudió Física en el Instituto Pedagógico y después en Estados Unidos.
También residió en Reino Unido, donde cursó un doctorado en Cosmología en Oxford, pero su estancia allí sólo le acercó más a la poesía.

Pese a ello, en 2000 la Universidad de Oxford le distinguió con el “Honorary Fellow".
Admirado por Bob Dylan, Alan Ginsberg y Roberto Bolaño, Parra es un profundo devoto de clásicos como el propio Cervantes, Shakespeare y Dante y, según confesó una vez a Efe, de Gonzalo de Berceo.

En este último, Parra creyó encontrar un remoto referente de la antipoesía, pues utilizó “el lenguaje del pueblo” en su creación literaria.

Utilizar el “lenguaje del pueblo” es uno de los elementos principales de la poética de Parra, además de su temática, que pone al hombre común enfrentado  a sus dilemas de la vida corriente.
La antipoesía es la poesía de lo cotidiano en su forma y en su fondo y Parra lo dejó en claro ya en 1954, cuando proclamó que “durante 50 años la poesía han sido el paraíso del tonto solemne".

Preguntado después del éxito de “Poemas y Antipoemas” si buscaba ser el mejor poeta de Chile, respondió- “No. Me conformo con ser el mejor poeta de Isla Negra”, en alusión a Pablo Neruda, que en ese entonces ya vivía en esa localidad de la costa central de Chile.

También aludió a otros poetas chilenos cuando proclamó- “No a la poesía de pequeño Dios (por Vicente Huidobro), no a la poesía de toro furioso (por Pablo de Rokha), no a la poesía de vaca sagrada (por Neruda)".

Pese a esas arremetidas contra sus pares, Parra vive ahora en Las Cruces, un lugar situado entre Isla Negra, donde vivió y está sepultado Neruda, y Cartagena, donde vivió, murió y está enterrado Huidobro.

El hombre que definió su poesía como una montaña rusa donde quien se sube baja echando sangre por las narices ganó en 1969 el Premio Nacional de Literatura y publicó “Obra Gruesa".
La izquierda chilena rompió con Parra por tomar té en la Casa Blanca con la esposa del entonces presidente Richard Nixon mientras él se declaraba ecologista y producía sin cesar nuevos volúmenes, entre ellos sus “Artefactos” (1972).

“Sermones y prédicas del Cristo de Elqui” (1977), “Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui” (1979), “Chistes para desorientar a la policía” (1983), “Coplas de Navidad” (1983), “Poesía política” (1983), “Hojas de Parra” (1985), “Poemas para combatir la calvicie” (1993), son otras de sus obras.

También lo son “Páginas en blanco (2001), “Lear Rey & Mendigo" (2004), “Obras completas I & algo ” (2006) y “Discursos de Sobremesa” (2006).

Un largo camino poético, en el que alguna vez se declaró agotado (“Yo quería seguir poetizando, pero se me terminó la inspiración") o desencantado (“Ya no me queda nada por decir, todo lo que tenía que decir ha sido dicho no sé cuántas veces) hoy lleva a Parra a recibir el Cervantes.
Pero a despecho de lo anterior, convertido según el crítico Harold Bloom en uno de los mejores poetas de Occidente, Parra ha seguido creando.

Mientras tanto, afina los últimos detalles de su “Anti Museo”, que construye en Isla Negra, y da los últimos retoques a dos nuevos libros- “Cacha la hueá” y “El Marica de Shakespeare”, títulos en la línea de sus “artefactos”, verdaderos misiles poéticos (“Si los maricones volaran, no se vería la luz del sol"; “Cuba sí, yanquis también").

Trabaja además en una traducción de “Hamlet”, que seguirá a “Lear, rey & mendigo”, que ha merecido el aplauso unánime de la crítica, además de publicar un nuevo tomo de sus “Obras completas & algo más” (Galaxia Gutenberg).

Mientras huye de las entrevistas pero conversa con vecinos, recibe amigos o conduce un viejo Volkswagen escarabajo, Parra debutó en 2010 en cine, como protagonista del documental “Retrato de un antipoeta”, de Víctor Jiménez, quien le siguió cámara en mano durante diez años.
“Antes de ver este documental yo pensaba que era guapo”, dijo tras ver el filme el poeta, alejado de la descripción de sí mismo que hizo en “Epitafio".

En el mismo señaló- “De estatura mediana (...). Flaco de nacimiento, aunque devoto de la buena mesa. De mejillas escuálidas y de más bien abundantes orejas. Con un rostro cuadrado en que los ojos se abren apenas y una nariz de boxeador mulato (...). Ni muy listo ni tonto de remate. Fui lo que fui. Una mezcla de vinagre y aceite de comer. ¡Un embutido de ángel y bestia!". 
(FUENTE: IMPRE.COM)

lunes, 28 de noviembre de 2011

Lo que parece, no siempre es lo que es - PATRICIA TORRES

                                  “Me miré en todos los espejos y ninguno me reflejó”
                                                                     Jorge L. Borges





La cigüeña de bronce del respaldo de la cama muerde una víbora, segura que va a vencerla, levanta la pata y la apoya sobre la roca de la victoria.
 Duermo bajo la escena estática creyéndola cierta, bendiciendo al ave que atrapó al maligno reptante, a veces me despierto para comprobar que todo sigue en orden y la serpiente no se le escapa del pico.
“Me miré en todos los espejos y ninguno me reflejó”, pero el del ropero que está enfrente de la cama me devuelve la imagen de la víbora que se libera y se desliza sobre la almohada para enroscarme el cuello, usando la sábana como un escudo  me tapo hasta los pelos para no ver mi propia muerte. Entre la vigilia y la derrota de los párpados el espejo me confunde, veo a Odiseo atado en su mástil, subyugado por el canto de las sirenas.
El sueño me vence y el miedo se arropa, las pesadillas me hacen caminar entre nidos de cascabeles y cobras que me miran con ojos achinados produciendo una hipnosis que me permite disfrutar del sonido, ellas forman una mansa ronda rindiéndome pleitesía, reverenciándose ante mí como si fuese su reina. Se me suben por las piernas, se deslizan por mis brazos besándolos con sus lenguas bífidas, me cantan en los oídos en un lenguaje comprensible y compartido.
Las aves blancas de rubíes en los ojos nos acechan y amenazan, nos muestran las uñas con lodo de sus patas con escamas y los colmillos filosos escondidos en el pico.
Despierto en el respaldo de la cama de bronce, frente al espejo del ropero, en el que me veo en el pico de la cigüeña que deposita su pata sobre la roca de la victoria.


viernes, 25 de noviembre de 2011

Desbloqueados de oscuridad por Mabel Dìaz


La reconocí inmediatamente, podría haberla reconocido en medio de la multitud, sentí una indescriptible emoción
Reconocí su figura en medio de la multitud, desprendiéndose del flúor de las luces, desafiantes de poder, una emoción indescriptible me impulsó a sacarme el bozal de la noche, poniéndole fin al intenso bullir de prejuicios que amarraban mis pasos.
Sin demora, su presencia se recortó frente a mí, primero, hablaron las miradas, luego las palabras danzaron alrededor de afilados cuchillos, después se aquietaron en la calma de un beso, el beso llevó a las caricias y las caricias encendieron el fuego, ese fuego que te caracteriza y me lleva reconocerte, inmediatamente, aún en la distancia. 

domingo, 30 de octubre de 2011

Poema sin titulo por MABEL DIAZ


Remendé mis nubes
con hilo elástico
para que no estallen.
Y dejé mi sed
en una copa vacía.

miércoles, 12 de octubre de 2011

MICRORELATOS por GRACIELA B. ZECCA


Tomó una hoja de papel la dobló en pequeñas proporciones y la depositó debajo de la pata gastada de la escalera, ahora nivelada. Se aseguró que su ascenso al cielo no sufriera tropiezos.
Una vez llegado a lo más alto, debía arrinconar a la luna, para pintar el cielo de rojo.
Estaba cansado de las noches oscuras, al menos ese  era un color agradable para los enamorados.

2-
Imprimar su perfume en aquellas sábanas blancas, ahora teñidas de muerte, fue su gran error. Muy a pesar de las precauciones que había tomado. Siempre se dejan huellas, aunque se esparzan en el aire o en un trozo de tela.


3- 
Se sintió acosada  por las sombras que la perseguían. En la negrura de la noche buscó refugio en vano. Seis pasos delante de ella, bajo un farol se recortaba una figura que la esperaba. Afilaba lo que tenía entre sus manos contra la pared. Ya no había retorno.
Se santiguó  y esperó  su destino.

miércoles, 5 de octubre de 2011

En un rincón de las nubes - MABEL DIAZ


            Marcelino, fue mi amigo inseparable de una infancia llena de aventuras.
Recuerdo que los mejores juegos ocurrían en el patio trasero de mi casa, donde nadie nos molestaba. La pared lindera con el vecino, marcaba un límite a esas travesuras. El otro lado, prohibido a nuestros juegos, estaba inmerso en una nube de misterio,  acuciando aún más la curiosidad de nuestras  mentes inquietas y nos trasladaba hacia un mundo imaginario, donde ambos éramos protagonistas.
Montados en un mastodonte azul, bruñidos en bronce y blandiendo las espadas, fingíamos ser dos poderosos y gallardos caballeros, atravesando el muro en busca de la princesa de los pájaros, presa del ogro que allí moraba.  Una fortaleza desde el principio de los tiempos.
Éste ostentaba un  orificio del tamaño de un limón, en el centro de su rostro y una sola oreja en el lado superior de la cabeza, pero la capacidad de su oído era tan aguda, que podía escuchar los ruidos más lejanos. Cuando esto sucedía, empezaba a resoplar un fétido vapor por el profundo intersticio de su cara, marchitando margaritas y caléndulas, derritiendo las arañas, que colgaban majestuosas de las cortinas de helechos, y los mosquitos se morían incinerados en un lecho de algas.  Histéricos habitantes de una fuente, erigida como regadera en medio de ese bosque de choclos y perejil.
Furioso, el gigante se interponía en nuestro camino y allí nos trenzábamos en feroz lucha, hasta que uno nosotros, lograba hundirle la espada en su oloroso orificio, cayendo  vencido a nuestros pies  rescatábamos a la doncella de su cárcel.
Luego, el reloj de la iglesia, con sus cinco campanadas, anunciaba la hora de la merienda, era el momento de guardar nuestros pertrechos y regresar al mundo real.  
Un día, no pude salir a jugar por causa de estar enfermo, Marcelino enfrentó solo al ogro, y este lo hizo desaparecer dentro del vapor pestilente que emitía su orificio. Nunca más volví a verlo, a pesar de que todos los días  llenaba de flores los ojales de mis camisas, para ahogar con el perfume al malvado, y  retornar con  mi amigo, cuando el reloj nos anunciara  la hora de la merienda.

  

domingo, 14 de agosto de 2011

Manías por Graciela Zecca



Soy ladrón no lo niego, mejor dicho arrebatador. Mi fuerte son los bolsos de las mujeres. Y si son viejas e inofensivas mucho mejor. Así me gano la vida,  me doy todos los gustos. Estudié hasta el secundario pero no pude conseguir un trabajo digno y así sin quererlo por desesperación al principio termine siendo lo que soy.
        Desde que comencé con esto, podría decir que no solo el dinero hallado en cada cartera es importante para mí. Disfruto analizando que contiene cada una. Es increíble sumergirse en el bolso de cada mujer e invadir su privacidad.
        A través de su contenido puedo forjarme una personalidad de mi victima de turno.
        Si hallo anteojos de aumento es señal que es miope o va camino a serlo. Si en cambio encuentro gafas de sol, significa que se cuida del mismo, no quiere tener arrugas y menos envejecer.
        Si usa pañuelos descartables es practica, no le interesa perder tiempo. También podría ser que sea alérgica o llorona si encuentro más de un paquete.
        Si lleva cigarrillos obvio que fuma, si no tiene encendedor es de las que gustan andar molestando pidiendo fuego o bien lo usa de excusa para acercarse a un tipo e iniciar una charla.
         Por lo general las fumadoras siempre llevan chicles o pastillas de mentol, para ocultar el aliento a tabaco. Si no fuma y los lleva, indudablemente tiene mal aliento.
         Otro elemento que suelo encontrar es perfume y cuando una mujer lo lleva en la cartera es que siempre desea oler bien. El aroma atrae los moscardones, no hay dudas es una cazadora.
Maquillaje, desde labial, lápiz de ojos, rubor, seguramente es para retocarse en el transcurso del día, lo cual también me indica que no solo quiere verse bien, sino que una mujer pintada esta preparada para una guerra.
          De lo que me armé una gran colección es de abanicos. Tengo más de cincuenta, de todos los colores, procedencias y tamaños.
          Siempre están presentes en las carteras de las mayorcitas, en verano seria lógico tenerlos, pero en invierno no hay duda como dice mi madrina, que andan con  “los calores de la edad”
          Pero mi debilidad es todo lo que contiene una billetera, desde fotos viejas en blanco y negro, pasando por fotos carnet de los nenes, estampitas de algún santito milagroso, tarjetas usadas de colectivos, que me pregunto para que carajo las guardan, tickets de supermercado y las tan famosas tarjetas de créditos, que a mi no me sirven, con esas nunca me meto.
          El documento de identidad si que tiene historia, desde los mas ajados, desteñidos hasta los nuevitos, casi siempre replica del original.
          Disfruto viendo esas caras que en estos momentos estarán  echándome toda clase de maldiciones, porque no solo me lleve su dinero, sino que metí mis narices en su intimidad.

martes, 19 de julio de 2011

CRISTINA PERI ROSSI - Poeta- narradora- ensayista- traductora

POESÍAS


Bitácora
No conoce el arte de la navegación
quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remado en ella,
naufragado
y sobrevivido en una de sus playas.

"Linguística general" 1979




Afrodita
Y está triste
como una silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
     Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano
          Como una silla vacía.
"Diáspora" 1976



Después

Y ahora se inicia
la pequeña vida
del sobreviviente de la catástrofe del amor:

Hola, perros pequeños,
hola, vagabundos,
hola, autobuses y transeúntes.

Soy una niña de pecho
acabo de nacer
del terrible parto del amor.

Ya no amo.

Ahora puedo ejercer en el mundo
inscribirme en él
soy una pieza más del engranaje.

Ya no estoy loca.
"Otra vez eros" 1994



Distancia justa
 En el amor, y en el boxeo
todo es cuestión de distancia
Si te acercas demasiado me excito
me asusto
me obnubilo           digo tonterías
me echo a temblar
pero si estás lejos
sufro entristezco
me desvelo
y escribo poemas.

"Otra vez eros" 1994

Erótica
Tu placer es lento y duro
viene de lejos
retumba en las entrañas
como las sordas
sacudidas de un volcán
dormido hace siglos bajo la tierra
y sonámbulo todavía

Como las lentas evoluciones de una esfera
en perpetuo e imperceptible movimiento
Ruge al despertar
despide espuma
arranca a los animales de sus cuevas
arrastra un lodo antiguo
y sacude las raíces

Tu placer
lentamente asciende
envuelto en el vaho del magma primigenio
y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo
y muge la garganta de un terrón
extraído del fondo
como una piedra.

Tu placer, animal escaso.



 La pasión
Salimos del amor
como de una catástrofe aérea
Habíamos perdido la ropa
los papeles
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo
¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?
Por los muebles
por la casa
despojos rotos:
vasos fotos libros deshojados
Éramos los sobrevivientes
de un derrumbe
de un volcán
de las aguas arrebatadas
y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.
"Babel bárbara" 1991


Mensajes
Cómo amaba los manuscritos de tus manos
en la alfombra
en la mesa de todos los días
en los mansos atardeceres
en el polvo de la ventana
en la monótona arena de la playa
Mansas manos
mensajes monosilábicos
        Pero nunca supiste qué palabra escribías.
"Linguística general" 1979


Plenilunio
Por cada mujer
que muere en ti
majestuosa
digna
malva
una mujer
nace en plenilunio
para los placeres solitarios
de la imaginación traductora.
"Diáspora" 1976

Cristina Peri Rossi (Montevideo, 12 de noviembre de 1941) poeta, narradora, traductora y ensayista uruguaya. Hija de inmigrantes italianos. Estudió literatura comparada. Exiliada en España, donde reside desde 1972. Ha sido articulista y colaboradora de publicaciones españolas (El País, Diario 16, La Vanguardia, El Periódico de Barcelona y El Mundo). Nacionalizada española en 1975, mantiene la nacionalidad uruguaya


Estudió biología, pero se licenció en Literatura Comparada. Siendo muy joven obtuvo la cátedra que ejerció hasta que tuvo que abandonar el país, por motivos políticos.
Publicó su primer libro en l963, y obtuvo los premios más importantes de Uruguay, pero su obra fue prohibida, así como la mención de su nombre en los medios de comunicación durante la dictadura militar que gobernó el país de l973 a l985.
Se trasladó a Barcelona, España, en l972; comenzó su actividad contra la dictadura uruguaya, escribió en las páginas de la mítica revista Triunfo, pero nuevamente perseguida, ahora por la dictadura franquista, tuvo que exiliarse en París en l974.

Regresó definitivamente a Barcelona a fines de ese año, obtuvo la nacionalidad española y desde entonces vive en España.
Ha sido profesora de literatura, traductora y periodista, y es conferenciante habitual de universidades españolas y extranjeras. Sus numerosos artículos han aparecido en diversos diarios y revistas: El País, Diario 16, La Vanguardia, El Periódico de Barcelona, El Mundo y Grandes firmas de Agencia Efe.

Ha luchado contra las dictaduras, a favor del feminismo y de los derechos de los homosexuales.
Su obra abarca todos los géneros: poesía, relato, novela, ensayo, artículos y es considerada como una de las escritoras más importantes de habla castellana, traducida a más de quince lenguas.
Se reconoce como una escritora de mentalidad renacentista, abierta a todas las disciplinas y con intereses muy variados.
En 1994 recibió la Beca John Simon Guggenheim para la literatura de ficción.



OBRAS:

  1. ViviendoMontevideoAlfa1963Cuentos.
  2. Los museos abandonadosMontevideoArca1968Cuentos.
  3. El libro de mis primosMontevideoBiblioteca Marcha1969Novela.
  4. Indicios pánicosMontevideoNuestra América1970Cuentos.
  5. EvoheMontevideoGirón1971Poesía.
  6. Descripción de un naufragioBarcelonaLumen S.A.1974Poesía.
  7. La tarde del dinosaurioBarcelonaPlaza y Janés1976Cuentos.
  8. DiásporaBarcelonaLumen S.A.1976Poesía.
  9. Lingüística generalValenciaPrometeo1979Poesía.
  10. La rebelión de los niñosCaracasMonte Ávila1980Cuentos.
  11. El museo de los esfuerzos inútilesBarcelonaSeix Barral1983Cuentos.
  12. Cristina Peri RossiValenciaQuervo1984Crítica.
  13. La nave de los locosBarcelonaSeix Barral1984Novela.
  14. Una pasión prohibidaBarcelonaSeix Barral1986Novela.
  15. Europa después de la lluviaMadridBanco Exterior de España1987Poesía.
  16. Solitario de amorBarcelonaGrijalbo1988Novela.
  17. CosmoagoníasBarcelonaLaia1988Novela.
  18. Fantasías eróticasMadridTemas de Hoy1989Novela.
  19. Acerca de la escrituraZaragozaPrensas Universitarias de Zaragoza1991Ensayo.
  20. Babel bárbaraBarcelonaLumen S.A.1991Poesía.
    del Premio Ciudad de Barcelona 1991
  21. La última noche de DostoievskiMadridMondadori1992Novela.
  22. La ciudad de Luzbel y otros relatosMadridCompañía Europea de Comunicaciones e Información1992Cuentos.
  23. Otra vez ErosBarcelonaLumen S.A.1994Poesía.
  24. Aquella nocheBarcelonaLumen S.A.1996Poesía.
  25. Primer amorCuentoEn: Madres e hijas. Freixas, Laura (ed.) . Barcelona:Anagrama1996Cuentos.
  26. Inmovilidad de los barcosVitoriaBassarai Ediciones1997Poesía.
  27. Desastres íntimosBarcelonaLumen S.A.1997Cuentos.
  28. Poemas de amor y desamorBarcelonaPlaza y Janés1998Poesía.
  29. Las musas inquietantesBarcelonaLumen S.A.1999Poesía.
  30. El amor es una droga duraBarcelonaSeix Barral1999Novela.
  31. Te adoro y otros relatosBarcelonaPlaza y Janés2000Cuentos.
  32. Julio CortázarBarcelonaOmega2001Biografía.
  33. La semana más maravillosa de nuestras vidasCuentoEn: Otras voces.BarcelonaEgales2002pp. 153-174Cuentos.
  34. Cuando fumar era un placerBarcelonaLumen S.A.2003Ensayo.
  35. Estado de exilioMadridVisor Libros S.L.2003Poesía.
  36. Por fin solosBarcelonaLumen S.A.2004Poesía.
  37. Estrategias del deseoBarcelonaLumen S.A.2004Poesía.

Premios:(destacados)

- PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA CIUDAD DE TORREVIEJA (2006)
- PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA LOWE (2008)
Premio internacional Mario Vargas Llosa NH año 2010, por el libro HABITACIONES PRIVADAS. 
- Premio internacional de poesía Fundación Loewe año 2009, por el libro PLAYSTATION.
- Premio internacional de poesía
LA TARDE DEL DINOSAURIO
, nueva edición
de uno de los libros agotados y más buscados
de la autora. El libro rescata el prólogo original
de Julio Cortázar para la primera edición y está editado, primorosamente editado por Tropos. 


domingo, 17 de julio de 2011

SIN ALAS por PATRICIA TORRES

Intento escribir sobre mi ángel y me quedo haciendo garabatos en la esquina del papel. Dibujo una flor de cuatro pétalos, una chimenea con humo que se confunde entre las nubes donde vuelvo a encontrar a mi ángel. Lo pienso con una triste alegría que me hace escapar de esa imagen. Dibujo un árbol de copa frondosa y alta que llega hasta una estrella, donde lo escucho tarareando una dulce melodía, mientras saborea un Malbec.
Porque él es un ángel que renace en los acordes y brinda por la risa.
Es un ángel de palabras sabias y brazos gigantes en los que me hubiese quedado a vivir, porque huelen a leña encendida y saben a almendras con dulce de leche.
Ahora, garabateo una casita con camino al lago donde el ángel nada usando de trampolín el ala de un cisne.
En el costado inferior derecho, dibujo una mariposa, sabiendo que volará a buscarlo y con intención de evitarlo, la corto del papel y me la como con cuidado de no lastimarle las alas, la siento volar en mi diafragma, recorrer el esternón y alojarse entre el ventrículo derecho y la aurícula izquierda, justo ahí, donde anida mi ángel.

jueves, 28 de abril de 2011

Desbloqueados de oscuridad por MABEL DIAZ

La reconocí inmediatamente, podría haberla reconocido en medio de la multitud, sentí una indescriptible emoción
Reconocí su figura en medio de la multitud, desprendiéndose del flúor de las luces, desafiantes de poder, una emoción indescriptible me impulsó a sacarme el bozal de la noche, poniéndole fin al intenso bullir de prejuicios que amarraban mis pasos.
Sin demora, su presencia se recortó frente a mí, primero, hablaron las miradas, luego las palabras danzaron alrededor de afilados cuchillos, después se aquietaron en la calma de un beso, el beso llevó a las caricias y las caricias encendieron el fuego, ese fuego que te caracteriza y me lleva reconocerte, inmediatamente, aún en la distancia. 

lunes, 28 de febrero de 2011

Poemas de MABEL DIAZ


I
Fui testigo de mis propias pisadas



II
Incertidumbre,
pasos indecisos,
tropiezan, se enredan,
temen repetir
el mismo camino,
incapaz de comprender.
La salida espera.



III
Cuando el mundo decide
veo el contorno de tu espalda

jueves, 24 de febrero de 2011

LUIS CERNUDA (poesias- biografìa)




POEMAS
Te quiero

Te lo he dicho con el viento,
Jugueteando tal un animalito en la arena
O iracundo como órgano tempestuoso;

Te lo he dicho con el sol,
Que dora desnudos cuerpos juveniles
Y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
Frentes melancólicas que sostienen el cielo,
Tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
Leves criaturas transparentes
Que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
Vida luminosa que vela un fondo de sombra;

Te lo he dicho con el miedo,
Te lo he dicho con la alegría,
Con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
Más allá de la vida
Quiero decírtelo con la muerte;
Más allá del amor
Quiero decírtelo con el olvido.


Donde habite el olvido...

Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.


El viento y el alma

Con tal vehemencia el viento
viene del mar, que sus sones
elementales contagian
el silencio de la noche.

Solo en tu cama le escuchas
insistente en los cristales
tocar, llorando y llamando
como perdido sin nadie.

Mas no es él quien en desvelo
te tiene, sino otra fuerza
de que tu cuerpo es hoy cárcel,
fue viento libre, y recuerda.


Eras, instante, tan claro...

Eras, instante, tan claro.
Perdidamente te alejas,
dejando erguido al deseo
con sus vagas ansias tercas.

Siento huir bajo el otoño
pálidas aguas sin fuerza,
mientras se olvidan los árboles
de las hojas que desertan.

La llama tuerce su hastío,
sola su viva presencia,
y la lámpara ya duerme
sobre mis ojos en vela.

Cuán lejano todo. Muertas
las rosas que ayer abrieran,
aunque aliente su secreto
por las verdes alamedas.

Bajo tormentas la playa
será soledad de arena
donde el amor yazca en sueños.
La tierra y el mar lo esperan.


No decía palabras...

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe.


No es el amor quien muere...

No es el amor quien muere,
somos nosotros mismos.

Inocencia primera
Abolida en deseo,
Olvido de sí mismo en otro olvido,
Ramas entrelazadas,
¿Por qué vivir si desaparecéis un día?

Sólo vive quien mira
Siempre ante sí los ojos de su aurora,
Sólo vive quien besa
Aquel cuerpo de ángel que el amor levantara.

Fantasmas de la pena,
A lo lejos, los otros,
Los que ese amor perdieron,
Como un recuerdo en sueños,
Recorriendo las tumbas
Otro vacío estrechan.

Por allá van y gimen,
Muertos en pie, vidas tras de la piedra,
Golpeando la impotencia,
Arañando la sombra
Con inútil ternura.

No, no es el amor quien muere.

LUIS CERNUDA
Nace en Sevilla, el 21 de septiembre de 1902. Es hijo de un militar de carácter inflexible, que lo convierte pronto en su heredero, al morir durante la juventud del futuro poeta. Estudia Derecho en la Universidad de Sevilla, donde se contacta con Pedro Salinas, uno de sus docentes.
Al poeta y editor Manuel Altolaguirre, lo conoce en un viaje a Málaga, y en 1920, entra en contacto con los que serían los miembros de la Generación del 27, al mudarse a Madrid.

Si bien sigue la tradición romántica, es un rebelde solitario, que lucha con las imposiciones sociales de su época, contraponiendo constantemente realidad y deseo y el mundo burgués al natural, representando éste la expresión libre de los sentimientos, reprimidos por el mundo burgués.

En 1927, publica sus primeras poesías “Perfil de aire”, puras y elegantes. En 1928, “Égloga, elegía, oda”, en estilo clásico y romántico.
Reconoce su condición de homosexual, lo que le vale severas críticas de la sociedad de su época. Sin embargo, a su amor no correspondido, Serafín le dedica los libros: “Donde habite el olvido”, (1934), un libro neorromántico, con gran influencia de Bécquer, donde revela angustiosamente su frustración por un amor no correspondido. “Placeres prohibidos”, se escribe en defensa abierta a la homosexualidad y de carácter surrealista.

Transcurre un año trabajando como lector de español en la Universidad de Toulouse, y participa con optimismo, de la instauración de la República, esperanzado en lograr que su patria sea un lugar digno, tolerante y equitativo.
En 1936, publica “La realidad y el deseo”, en momentos en que estalla la Guerra Civil, y participa durante el desarrollo del conflicto bélico, del II Congreso de Intelectuales Antifascistas de Valencia.

En 1938 da unas conferencias en Inglaterra, iniciando un exilio por Inglaterra, Escocia y México, no regresando ya jamás a su España natal. A la Guerra Civil le dedica “Las nubes” (1940).

El drama se incluye en sus monólogos en “La adoración de los magos”, publicando luego “Como quien espera el alba” (1947) y “Ocnos”. Paulatinamente va renunciando en sus obras a toda ornamentación, a favor de un estilo simple, directo y duro, que alcanza su máxima expresión en “Desolación de la Quimera”.

Es en México donde le sorprende un nuevo amor, al que le dedica “Poemas para un cuerpo”, donde aparece ese sentimiento como experiencia feliz.
También la muerte, lo espera en ese terruño, poniendo fin a su existencia el 5 de noviembre de 1963.

En 1985 su única obra de teatro “La familia interrumpida”, llega a poder del público.

miércoles, 16 de febrero de 2011

SILVINA OCAMPO (poemas-biografía)

                                                         SILVINA OCAMPO
Diálogos
Te hablaba del jarrón azul de loza,
de un libro que me habían regalado,
de las Islas Niponas, de un ahorcado,
te hablaba, qué sé yo, de cualquier cosa.

Me hablabas de los pampas grass con plumas,
de un pueblo donde no quedaba gente,
de las vías cruzadas por un puente,
de la crueldad de los que matan pumas.

Te hablaba de una larga cabalgata,
de los baños de mar, de las alturas,
de alguna flor, de algunas escrituras,
de un ojo en un exvoto de hojalata.

Me hablabas de una fábrica de espejos,
de las calles más íntimas de Almagro,
de muertes, de la muerte de Meleagro.
No sé por qué nos íbamos tan lejos.

Temíamos caer violentamente
en el silencio como en un abismo
y nos mirábamos con laconismo
como armados guerreros frente a frente.

Y mientras proseguían los catálogos
de largas, toscas enumeraciones,
hablábamos con muchas perfecciones
no sé en qué aviesos, simultáneos diálogos.



A VECES TE CONTEMPLO EN UNA RAMA

A veces te contemplo en una rama,
en una forma, a veces horrorosa,
en la noche, en el barro, en cualquier cosa,
mi corazón entero arde en tu llama.

Y sé que el cielo entre tus labios me ama,
que el aire forma tu perfil de diosa
de oro y de piedra, sola y orgullosa,
que nadie existirá si no te llama.

Entre tus manos quedaré indefensa,
no viviré si no es para buscarte
y cruzaré el dolor para adorarte,

pues siempre me darás tu recompensa,
que es mucho más de lo que te he pedido
y casi todo lo que habré querido.


AL RENCOR

No vengas, te conjuro, con tus piedras;
con tu vetusto horror con tu consejo;
con tu escudo brillante con tu espejo;
con tu verdor insólito de hiedras.

En aquel árbol la torcaza es mía;
no cubras con tus gritos su canción;
me conmueve, me llega al corazón,
repudia el mármol de tu mano fría.

Te reconozco siempre. No, no vengas.
Prometí no mirar tu aviesa cara
cada vez que lloré sola en tu avara
desolación. Y si de mí te vengas,

que épica sea al menos tu venganza
y no cobarde, oscura, impenitente,
agazapada en cada sombra ausente,
fingiendo que jamás hiere tu lanza.

Entre rosas, jazmines que envenenas,
¿por qué no te ultimé yo en mi otra vida?
Haz brotar sangre al menos de mi herida,
que estoy cansada de morir apenas.



CASTIGO

Transformará Minerva tus cabellos
en serpientes y un día al contemplarte
como en un templo oscuro, con destellos,
seré de piedra, para amarte.


El Perro Okinamaro

A Sei Shonagon
(que vivió en el siglo XI A.C)

Él, que paseaba un día coronado
de flores de durazno y de cerezo,
el triste Okinamaro como un preso
a la isla de los perros fue expulsado.
Cuando volvió al palacio oscuro, herido,
lo llamaste, pero él no te miró,
y nadie, nadie lo reconoció,
mas era él mismo, él mismo destituido.
Y lo reconociste en el momento
en que lloró a tus pies y que lo viste
desfigurado, sucio, hinchado y triste,
y lloraste con él su sentimiento


BIOGRAFÌA
Silvina Inocencia Ocampo Aguirre nació en Buenos Aires el 28 de julio de 1903, en la casa de la calle Viamonte 550, como la menor de las seis hijas de Manuel Silvio Cecilio Ocampo y Ramona Aguirre Herrera (Victoria, Angélica, Francisca, Rosa, Clara Maria y Silvina). En su juventud estudió dibujo en París con Giorgio de Chirico y Fernand Léger. Entre su amigos famosos figuraba el escritor italiano Italo Calvino, quien prologó sus cuentos.
Poetisa, narradora y traductora, sus inicios en la literatura están ligados a la influencia de su hermana Victoria, fundadora de la revista Sur, y a la del escritor Adolfo Bioy Casares, al que conoció en el año 1933 y contraería matrimonio en 1940 y cuya hija ilegítima, Marta Bioy Ocampo (1954-1994), adoptaría. Su primera publicación profesional fue el libro de cuentos Viaje olvidado (1937), algo menospreciado en su época pero reivindicado en el ámbito académico después de su muerte.
En 1954 recibió el Premio Municipal de Literatura por su poemario Espacios métricos; en 1962, el Premio Nacional de Poesía por Lo amargo por dulce y en 1988 el Premio del Club de los 13 por Cornelia frente al espejo, su última antología de cuentos.
Su vasta producción, que va más allá de lo publicado, se vio interrumpida tres años antes de su muerte el 14 de diciembre de 1994 en Buenos Aires a causa de una enfermedad progresiva que la tuvo postrada durante varios años. Fue sepultada en la cripta familiar del cementerio de la Recoleta donde reposan también los restos de su hermana Victoria. No muy lejos se encuentra también la tumba de su esposo.

Obra narrativa
La obra de Silvina Ocampo es reconocida principalmente por su inagotable imaginación y su aguda atención por las inflexiones el lenguaje. Dueña de un lenguaje cultivado que sirve de soporte a sus retorcidas invenciones, Silvina disfraza su escritura con la inocencia de un niño para nombrar, ya sea con sorpresa o con indiferencia, la ruptura en lo cotidiano que instala la mayoría de sus relatos en el territorio de lo fantástico.
Esta habilidad lingüística se advierte temprano en su colección de cuentos Viaje Olvidado (1937), influida por el nonsense literario de Lewis Carroll, Katherine Mansfield y seguramente por el surrealismo que mamó de sus maestros pictóricos. El título del libro se refiere al cuento homónimo en que una niñita intenta recordar el momento de su nacimiento, logrando su autora un tejido de imaginación pura sobre la base de una típica duda infantil.
Si los relatos de este volumen parecían más bien miniaturas o pequeños pantallazos de la memoria deformados por la imaginación, sus siguientes colecciones (Autobiografía de Irene, y muy especialmente La furia o Los días de la noche) conservan un poco más la estructura tradicional del cuento y muestran a la Silvina Ocampo más prototípica. Metamorfosis, ironía, figuras persecutorias, humor negro, y el reinado imperante del oxímoron y de la sinestesia marcan esta serie de relatos donde aparecen incesantes galerías de personajes y contextos dominadas por pasillos y patios de grandes caserones así como por la enigmática presencia de niños ligados al horror y la crueldad como víctimas o victimarios, según la ocasión.



Obra poética
Su labor poética estuvo dominada en un principio por los metros clásicos y por rimas inocentes, muchas veces dedicadas a la descripción y exaltación de la belleza de elementos naturales como las plantas (confesa pasión de la escritora) como se puede apreciar en Espacios métricos o en Los sonetos del jardín que tras el poemario Enumeración de la patria siguieron a Viaje Olvidado. Sin embargo posteriores poemarios como Los nombres, Lo amargo por dulce o Amarillo celeste muestran un verso más elaborado y a la vez desinteresado por el clasicismo.
Con Espacios métricos, publicado en 1942 por la editorial Sur, obtuvo el Premio municipal en 1954. Obtuvo el Segundo Premio Nacional de poesía por Los nombres en 1953 y volvió a obtener una distinción en 1962 por Lo amargo por dulce, el Premio Nacional de poesía.
En colaboración con Adolfo Bioy Casares publicó la novela policíaca Los que aman, odian, en 1946 y con Juan Rodolfo Wilcock la obra de teatro Los Traidores, en 1956. Publicó en colaboración con Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, la célebre Antología de la literatura fantástica, en 1940, y la Antología poética argentina, en 1941.
En los últimos años el ámbito académico argentino ha redescubierto a Silvina Ocampo, no muy leída ni apreciada en vida, coincidiendo con la publicación de algunas obras inéditas en recopilaciones como Las repeticiones y otros cuentos (2006) o Ejércitos de la oscuridad (2008).

Cuentos

Viaje Olvidado, Buenos Aires, Sur, 1937.
Autobiografía de Irene (cuentos), Buenos Aires, Sur, 1948.
El pecado mortal (antología de relatos), Buenos Aires, Eudeba, 1966.
Los días de la noche (cuentos), Buenos Aires, Sudamericana,1970.
Informe del cielo y del infierno (antología de relatos), con prólogo de Edgardo Cozarinsky, Caracas, Monte Ávila, 1970
La furia (cuentos, género fantástico), Buenos Aires, Sur, 1959. Reeditado en Orión, 1976.
Las invitadas (cuentos), Buenos Aires, Losada, 1961. Reeditado en Orión, 1979.
El cofre volante (cuentos infantiles), Buenos Aires, Estrada, 1974.
El tobogán (cuentos infantiles), Buenos Aires, Estrada, 1975.
El caballo alado (cuentos infantiles), Buenos Aires, De la flor, 1976.
La naranja maravillosa (cuentos infantiles), Buenos Aires, Sudamericana, 1977.
Canto escolar (cuentos infantiles), Buenos Aires, Fraterna, 1979.
Y así sucesivamente (cuentos), Barcelona, Tusquets, 1987.
Cornelia frente al espejo, Barcelona, Tusquets, 1988. Premio del Club de los 13.
Las reglas del secreto (antología), Fondo de Cultura Económica, 1991.
Las repeticiones(cuentos), Buenos Aires, Sudamericana, 2006. (publicación post mortem)
El vestido de terciopelo(cuento),Buenos Aires,Editorial Estrada S.A,2009


Poesía

Antología poética argentina, Buenos Aires, Sudamericana, 1941.
Enumeración de la patria (poesía), Buenos Aires, Sur, 1942.
Espacios métricos (poesía), Buenos Aires, Sur, 1942. Premio Municipal.
Poemas de amor desesperado (poesía), Buenos Aires, Sudamericana,1949.
Los nombres (poesía), Buenos Aires, Emecé, 1953. Premio Nacional de Poesía.
Los sonetos del jardín (poesía), Buenos Aires, Sur, 1946.
Lo amargo por dulce (poesía), Buenos Aires, Emecé, 1962. Premio Nacional de Poesía.
Amarillo celeste (poesía), Buenos Aires, Losada, 1972.
Árboles de Buenos Aires (poesía), Buenos Aires, Crea, 1979.
Breve Santoral (poesía), Buenos Aires, Ediciones de arte Gaglione, 1985.


Novelas
Los que aman, odian, Buenos Aires, Emecé, 1946.(con Adolfo Bioy Casares)
La torre sin fin, Buenos Aires, Sudamericana, 2007 (post mortem)


Teatro
Los traidores (pieza teatral en verso), Buenos Aires, Losange, 1956 (con Juan Rodolfo Wilcock)

(fuente_ Wikipedia)