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"Queremos que cada palabra ilumine tu rostro, roce tu alma, te eleves y echemos juntos a volar"




ROZANDO EL ALMA: GRUPO CASIOPEA LITERARIO


miércoles, 16 de diciembre de 2009

ALEJANDRA PIZARNIK


Alejandra Pizarnik nació en Buenos Aires, el 29 de Abril de 1936, en una familia de inmigrantes de europa oriental. Estudió filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires y, mas tarde, pintura con Juan Batlle Planas. Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París donde trabajó para la revista "Cuadernos" y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy, y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona. Luego de su retorno a Buenos Aires, Pizarnik publicó tres de sus principales volúmenes, "Los trabajos y las noches", "Extracción de la piedra de locura" y "El infierno musical", así como su trabajo en prosa "La condesa sangrienta". En 1969 recibió una beca Guggenheim, y en 1971 una Fullbright. Estando en París trabajó un año para la revista Cuadernos para la liberación de la cultura como correctora de pruebas y colaboró con numerosas revistas de poesía y literatura americanas y europeas, como también con traducciones, entre otras, de Ives Bonnefoy y de Marguerite Duras.

Cuando regresó a Buenos Aires, publicó sus libros más importantes, "Los trabajos y las noches","Extracción de la piedra de la locura" y "El infierno musical". En 1968 obtuvo la beca Guggenheim y viajó brevemente a Nueva York y París. Por causa de sus continuas depresiones y tentativas de suicidio (en 1970 y 1972), pasó semirrecluida sus últimos años.Estuvo internada cinco meses en el hospital psiquiátrico Pirovano (Buenos Aires) y en un permiso para pasar el fin de semana en su casa, se quitó la vida con una sobredosis de seconal sódico. Fué el  25 de septiembre de 1972, tenía treinta y seis años de edad
Se le ha atribuido un romance con la escritora Silvina Ocampo, quien le dedicó Ejércitos de la oscuridad, que redactó en un cuaderno regalado por Pizarnik.

Libros publicados

Publicó siete libros de poemas:
* La tierra más ajena (1955)
* La última inocencia (1956)
* Las aventuras perdidas (1958)
* Árbol de Diana (1962)
* Los trabajos y las noches (1965)
* Extracción de la piedra de locura (1968)
* El infierno musical (1971)
y un libro en prosa poética:
* La Condesa Sangrienta (1966 y 1971)

POEMAS


SALVACIÓN
Se fuga la isla

Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta
Ahora
es el fuego sometido
Ahora
es la carne
          la hoja
          la piedra
pérdidos en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilación
que purifica la caída de la noche
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.
                              (  de La última inocencia, 1956)


CAMINOS DEL ESPEJO


I
Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.

II
Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde
filoso de la noche.

III
Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.

IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.

V
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona
el viento en el umbral.

VI
Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.

VII
La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.

VIII
Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.

IX
Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.

X
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé.
Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.

XI
Al negro sol del silencio las palabras se doraban.

XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola.
Hay alguien aquí que tiembla.

XIII
Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.

XIV
La noche tiene la forma de un grito de lobo.

XV
Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy.
Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.

XVI
Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba
no vi otra cosa que a mí misma.

XVII
Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.

XVIII
Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.

XIX
Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra
la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo,
he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.



CENIZAS


La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su rostro
con música.

Pronto nos iremos

Arcano sueño
antepasado de mi sonrisa
el mundo está demacrado
y hay candado pero no llaves
y hay pavor pero no lágrimas.

¿Qué haré conmigo?

Porque a Ti te debo lo que soy

Pero no tengo mañana

Porque a Ti te...

La noche sufre.


LA CARENCIA

Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.

EROS AL DESTIERRO por PATRICIA TORRES

Eros al destierro

Hoy comenzó el día como otras veces y diferente a las demás. La movilidad adormecida, los deseos flacos y la mente blanca. Una sensación extraña reinaba sobre las cosas, opacándolas, destiñendo los colores.
Las palabras perdieron significado y la esperanza no se asomó. Es mejor, pensé, si me detengo en la esperanza me sumerjo a la espera inmóvil, del que desea las cosas que tal vez no lleguen. Esperanza en espera, esperanza estática y movilizadora del motor que activa, paralelo y perpendicular a la espera.
Sin esperanza, sin deseos, con los sueños que resecos aplasté hasta triturar, me senté a llorar. Los ojos inundados, rebalsaron lágrimas que se fueron secando y quedé sin llanto, dando sepultura a un sueño, esparciendo sus cenizas en el viento.
Estoy de duelo y tan sólo permito que duela, como duele el adiós, como duele que te muerda tu perro aunque no alcance a lastimarte, como duele lo que se oculta al hablar o lo que se dice al callar.
Junto a la muerte de mi sueño también he muerto bastante, colocaré dos monedas en mis ojos para que mi alma no se escape por ellos. Me acostaré en la hoguera que alguien la encenderá.
Tal vez, el barquero resuelva llevarme… y es acá, donde la esperanza aletargada en la estéril espera del que espera y no reacciona, toma vida y no sólo espera, se pone en movimiento y desea que alguien se atreva a burlar al barquero, lo cruce a la otra orilla, para que me rescate del mundo de los muertos y me devuelva a la vida.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Hilda Hilst‏ (poeta brasileña) Reseña biográfica y algunos poemas


Hilda Hilst nace en una ciudad al interior de Sao Paulo llamada Jaú, de la que muy tempranamente tuvo que partir ya que su padre, el poeta y periodista Apolonio de Almeida, sufría de esquizofrenia y debió ser internado en una clínica en Campinas, del mismo Sao Paulo. Es en esa ciudad en donde Hilst ingresa a un internado de religiosas en el que pasa ocho años, incorporándose más tarde a la Escuela de Derecho de la Universidad de Sao Paulo. Desde muy joven, Hilda Hilst escandaliza a la alta sociedad ejecutando variadas performances e instalaciones de arte a favor del feminismo.

Sus primeros libros, "Presagio" y "Balada de Alzira" son publicados en 1950 y 1951 respectivamente y se titula de abogado en 1952. En 1957 viaja a Europa en donde se hace pasar por periodista para poder entrevistar y conocer a personajes como Marlon Brando. Ya de vuelta en Brasil publica en 1959 los libros "Escritura de la poesía del silencio" y "Trovas de amor para un muy amado señor" en los que ya aparecerán pequeños rasgos de poesía mística con tono erótico. Mientras estas publicaciones tenían lugar, Hilda Hilst disfrutaba de una intensa vida social de la cual decide alejarse tras la lectura del griego Nikos Kazantzakis, quien apela a la importancia del desapego mundano como vía para llegar al conocimiento. Así, se traslada a la parcela "Casa del Sol" junto al el escultor Dante Casarini en 1966. Hacia 1969 escribe "Poseído" y "La rata en la pared", iniciando una serie de ocho piezas teatrales.
Tras publicar numerosas obras de teatro y poesía, Hilda Hilst comienza en la década de los noventa a irrumpir en un género que ella misma denomina como pornográfico, que tiene por objetivo cuestionarse los valores sociales mediante la erotización. Esta escritora llegará a la conclusión de lo que realmente es obseno en la sociedad no es el exhibicionismo sexual, sino la guerra y el hambre que el ser humano permite; en fin, la aristocracia misma con sus propias reglas. Por ello es que edita "El cuaderno rosa de Lori Lamby" en 1990, que consiste en una alegoría erótica de la sociedad burlándose de la existencia humana. A esta le seguirán las publicaciones de "Cuentos de escarnio / Textos grotescos" (1990), "Cartas de un seductor" (1991) y "Bufonas" (1992) escritos en forma de sátira, riéndose de la presencia del capitalismo en la literatura. En el año 2001 la editorial brasileña "Globo" decide publicar la obra completa de Hilda Hilst, en la cual se incluye

"La obsena Señora D" de la cual dice: "Nadie sabe hasta hoy qué es lo obsceno. Obscena para mí es la miseria, el hambre, la crueldad. Nuestra época es obscena". A esta obra se agregarán "La muerte. Odas mínimas" y "Baladas", ambas del 2002.
Hilda Hilst muere en la tranquilidad de "Casa del Sol" en Campinas a los 73 años en el año 2004. Actualmente su obra está siendo rescatada en Hispanoamérica gracias a las traducciones hechas por el poeta chileno Leo Lobos.

OBRA:
* Presságio (1950)

* Balada de Alzira (1955)
* Balada do festival (1956)
* Roteiro do silêncio (1959)
* Ficções (1977)
* Tu não te moves de ti (1980)
* A obscena senhora D (1982)
* Cantares de perda e predileção (1983)
* Poemas malditos, gozosos e devotos (1984)
* Sobre a tua grande face (1986)
* Amavisse (1989)
* Alcoólicas (1990)
* Do desejo (1992)
* Bufólicas (1992)
* Cantares do sem nome e de partidas (1995)

POEMAS:          ¿Soy yo esta mujer que anda conmigo...?

                                               Hilda Hilst

Somos iguales a la muerte. Ignorados y puros.

Y mucho después (cuando el cansancio brote de
nuestras alas) seremos pájaros blancos
en procura de un Dios.
                                    Hilda Hilst

“DA MORTE. ODES MÍNIMAS”

XXII
No me busques ahí
Donde los vivos visitan
A los llamados muertos.
Búscame
Dentro de las grandes aguas
En las plazas
En el fuego corazón
Entre caballos, perros,
En los arrozales, en el arroyo
O junto a los pájaros
O en el reflejo
De otro alguien,
Subiendo un duro camino
Piedra, semilla, sal
Pasos de la vida. Búscame ahí.
Viva.

En: Da morte. Odes mínimas (1980)


“PRELÚDIOS-INTENSOS PARA OS DESMEMORIADOS DO AMOR”

IV

¿Qué boca ha de roer el tiempo? ¿Qué rostro
ha de llegar después del mío? ¿Cuantas veces
el tejido leve de mi soplo ha de posarse
sobre la blancura agitada de tu pecho?

¿Atravesáremos juntos las grandes espirales
la arteria extendida del silencio, el vacío
la planicie del tiempo?

Cuantas veces dirás: vida, estrella vespertina, magna-marina
y cuantas veces diré: eres mío. Y en las distendidas
tardes, de largas lunas, de madrugadas agónicas
sin poder tocarte. Cuantas veces, amor

Una nueva vertiente ha de nacer en ti
y cuantas han de morir en mí.

En: Júbilo, memória, noviciado da paixão (1974)

“VIA VAZIA”

VIII
Descansa.
El hombre ya se hizo
El oscuro ciego rabioso animal
Que pretendías.

En: Amavisse. (1989)

“DO AMOR CONTENTE E MUITO DESCONTENTE”

XVI
No es verdad.
No todo fue tierra y sexo
en mí
si soy poeta
es porque también
se hablar de amor
suavemente.

Y como nadie sé
acariciar
la cabeza de un perro
en la madrugada.

En: Roteiro do silêncio. (1959)

“DA MORTE. ODES MÍNIMAS”

V
Turgente-mínima
¿Cómo vendrás muerte mía?

Intrincada. En los nudos.
En un pasadizo de líneas.
¿Cómo vendrás?

En los caracoles, en la semilla.
En sepia, en rosa mordiente
¿Enmarcarte cómo?

Afilada
Hiriendo como las estacas
O dulcísima lamiendo

¿Cómo me tomarás?

En: Da morte odas mínimas (1980)

jueves, 3 de diciembre de 2009

BLANCA VARELA


Blanca Varela  (1926-2009)
Poeta, traductora, periodista eventual.

Nacida en el seno de una familia de escritores y artistas . En 1943, ingresa a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación. Allí conoce a Sebastián Salazar Bondy, Javier Sologuren, Jorge Eduardo Eielson, Francisco Bendezú y de quien sería su esposo, el pintor Fernando de Szyszlo, al tiempo que comienza a asistir a la tertulia de Peña Pancho Fierro, dirigido por Alicia y Celia Bustamante. En 1949, los esposos parten rumbo a Francia. . Una vez en París conocen a Octavio Paz. En 1954, viajan a Florencia, para volver al Perú un año más tarde. Entre 1957 y 1960 se instalan en Washington, D.C., donde Varela vivirá de hacer traducciones y eventuales trabajos de periodismo. Es también en 1957 cuando Salazar Bondy y Alejandro Romualdo la incluyen en su Antología general de la poesía peruana. De 1977 a 1979 Varela es secretaria general del Centro Peruano del PEN Club Internacional, y en calidad de tal acude a los congresos de Hamburgo (1977), Estocolmo (1978) y Río de Janeiro (1979). De 1974 a 1997 representó en el Perú a la editorial mexicana Fondo de Cultura Económica. Además ha colaborado en numerosas revistas del Perú y el extranjero.

Publicó: Ese puerto existe (1959), Luz de día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978), Camino a Babel – Antología (1986), Canto villano – Poesía reunida (1986), Poesía escogida 1949-1991 (1993), Del orden de las cosas (1993), Ejercicios materiales (1993), El libro de barro (1993), Canto villano (Poesía reunida, 1949-1994) (1986), Como Dios en la nada (Antología 1949-1998) (1999), Concierto animal (1999).


DESPIERTO

VIII

Despierto.
Primera isla de la conciencia:
un árbol.
El temor inventa el vuelo.
El desierto familiar me acoge.
Alguien me observa con indiferencia.


DESTIEMPO


I
Se fue el día,
las escamas del sueño giran.

Todo desciende,
la noche es el tedio.

En el desierto, a oscuras,
temerosa del amor
la ostra llora a solas.
Caen las lívidas hojas de tu frente,
Te alejas, negra burbuja sin destino.

Se abren súbitamente mil calles,
arrecifes en llamas
retienen tu cuerpo helado como una lágrima,
nada te hiere,
el coral clava su garra en tu sombra,
tu sangre se desliza, inunda praderas,
salta de las ventanas como un rojo sonido
y todo esto no es sino el otoño.


EL MAR PLIEGA LAS ALAS AL ATARDECER


VI
El mar pliega las alas al atardecer,
tú no eres sino una pálida burbuja
navegando al golpe del aliento,
un negro trino,
el sol que sale en el centro del pecho
en mitad de la calle,
un silencio en la música dura
de la ciudad sin límites.

Para atravesar ese océano,
ese golpe de luz en la siesta,
no bastaría la eternidad.


(fotografía de este poema: Ocaso de Manuel Aresti en Café del Mar)

COMPLICIDAD por GRACIELA ZECCA (poema)




Una música tenue de jazz,
despertaba la noche,
a la distancia el azul mar,
con su arrullo insaciable
embadurnaba la arena seca
borrando antiguos pasos,
vestigios de otros tiempos.
La luna imprimada, cual blanco lienzo,
me observaba,
me inspiraba a
plasmar con mis pinceles,
su mágico encanto de complicidad.
Cocinar bajo su influjo,
afrodisíacas recetas de amor,
antigüedades en libros guardadas,
hechizos, conjuros y secretos
que a la hora del amor son usadas.
Transportarme a tu lado,  soñar,
anhelar el aquí y el ahora
de nuestros cuerpos fusionados.
Hacer gruñir nuestros corazones,
y expiar gritando esa necesidad
de alimentar la carne y el alma.
Podar toda imagen irreverente,
que otros ojos etiqueten lo prohibido,
de desearte hasta la medula y vibrar
con el sentir de tus manos que
atraviesan mis valles, mis montanas,
y tu lengua retozando como serpiente,
embriagándose en mi húmedo sexo,
para detenerse triunfalmente,
en el punto exacto,
solo ese que tu conoces,
ese en el que sucumbo una y otra vez agonizando.
Imágenes paganas invaden mi mente,
llenan tu ausencia,
esclava de mi sentir y de mi placer.
La noche se disipa,
el sol alumbra un nuevo día,
despertar, encontrar
dos tazas en la mesa,
una sola siempre estará vacía,
esperando  tu regreso para llenarla,
de café, y el amor de tu compañía.

(del Libro: "Rozando el Alma")
Ilustración: "Complicidad" de Graciela Zecca

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El guerrero y el cuervo por Graciela Zecca (microrelato)


El guerrero y el cuervo


Un joven guerrero marchó triunfante dentro de la ciudad sitiada.
Sus soldados exhibían morbosamente las cabezas de sus enemigos clavadas en las puntas de las lanzas.
Al entrar al palacio encontraron al Rey tumbado ante su trono, derrotado.
Pidió clemencia al ver que el guerrero se acercaba con su espada desenfundada para cortarle la cabeza.
Al verle los ojos comprendió que el pedido seria en vano.
Con un ágil movimiento se envolvió en su enorme capa negra convirtiéndose en un cuervo, cuyo vuelo raudo le permitió escapar de sus enemigos.
El guerrero ya no vive en paz. Desde que el hechicero del reino le vaticinó que su padre vendría por él para arrancarle los ojos.
Cerca de su morada, siempre hay un cuervo sigiloso, observando atento para llevar a cabo su cometido.

Relato ganador del 3er. puesto Concurso Literario "Claudio de Alas" realizado por el El Soneto Córdoba)

domingo, 22 de noviembre de 2009

EDUARDO GALEANO


Eduardo Hughes Galeano nació en Montevideo, Uruguay, en 1940. Fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diario Época.
En Buenos Aires fundó y dirigió la revista Crisis. Vivió exiliado en Argentina y España. A principios de 1985, regresó a Uruguay.
Es autor de varios libros, traducidos a más de veinte lenguas y de una profusa obra periodística.

Libros

Bocas del tiempo (2004)
Este libro ofrece una multitud de pequeñas historias que cuentan, juntas, una sola historia. Es una travesía por los temas más diversos: el amor, la infancia, el agua, la tierra, la palabra, la imagen, la música, el éxodo, el poder, el miedo, la guerra, la indignidad, la indignación, el vuelo...
Sus protagonistas aparecen y se desvanecen para seguir viviendo, historia tras historia, en otros personajes que les dan continuidad. Tejidos por los hilos del tiempo, ellos son tiempo que dice: son bocas del tiempo.

Patas arriba. La escuela del mundo al revés (1998)
Hace ciento treinta años, después de visitar el país de las maravillas, Alicia se metió en un espejo para descubrir el mundo al revés. Si Alicia renaciera en nuestros días, no necesitaría atravesar ningún espejo: le bastaría con asomarse a la ventana. Al fin del milenio, el mundo al revés está a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies.
Libro con grabados de José Guadalupe Posada en la editorial Siglo XXI.

Las aventuras de los jóvenes dioses (1998)

El fútbol a sol y sombra (1995)
Este libro rinde homenaje al fútbol, música del cuerpo, fiesta de los ojos, y también denuncia las estructuras de poder de uno de los negocios más lucrativos del mundo. Escribiendo este libro, el autor ha querido hacer con las manos lo que nunca pudo hacer con las piernas. Cuando era niño, Galeano quería ser jugador de fútbol, pero sólo jugaba bien, y hasta muy bien, mientras dormía.

Las palabras andantes (1993)

Ser como ellos y otros artículos (1992)

El libro de los abrazos (1989)

Nosotros decimos no (1989)
Este libro reúne los principales trabajos periodísticos que Galeano escribió a lo largo de un cuarto de siglo, entre 1963 y 1988, incluyendo también un par de discursos.

Memoria del fuego (1986)

Días y noches de amor y de guerra (1978)
Las prosas cortas que componen este libro no son prosas dispersas. Pese a que no las une ninguna trama, las une y anima un solo motivo: la necesidad de recordar los días y noches —en Guatemala, en Uruguay, en Argentina; también en Cuba, en Brasil y en todas partes adonde los exiliados fueron a dar— en que el amor y la guerra lo significaban todo. De hecho, algo más que la necesidad de la memoria es lo que entreteje a todas estas prosas, breves, precisas e inolvidables: el placer de recordar a muchos que ahora están muertos y a otros que aún están con vida. En este libro, Galeano acopia recuerdos —pavorosos muchos, tiernos otros, jocosos algunos, hermosos todos— de gente y situaciones que la máquina de muerte de las dictaduras quisiera borrar para siempre. Es un libro conmovedor, notable por dos razones: porque su tema es la tragedia de un continente y porque es una celebración de la resistencia, de la memoria y de la vida.

La canción de nosotros (1975)
Esta obra, novela o lo que sea, fue escrita en Buenos Aires en 1973 y 1974, en los primeros tiempos del exilio de su autor. Está dedicada a la ciudad de Montevideo. Fue premiada por la Casa de las Américas en 1975.
Vagamundo (1973)


Las venas abiertas de América Latina (1971)

Guatemala, país ocupado




DEL LIBRO DE LOS ABRAZOS


LA NOCHE / 1

No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.


LA NOCHE / 2

Arránqueme, Señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme.


LA NOCHE / 3

Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.


LA NOCHE / 4

Me desprendo del abrazo, salgo a la calle.En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna.La luna tiene dos noches de edad.Yo, una.




jueves, 19 de noviembre de 2009

ÁNGULO LLANO por LILIANA SAVOIA


Ángulo llano

El triángulo isósceles me asusta
como todos los triángulos,
prefiero las vocales
para formar letras que describan locuras.
Andar por ahí
sin preocuparme tanto de las matemáticas,
para correr por senderos infinitos
de laberintos borgeanos adheridos a mi piel
ahora surcada por diminutos minotauros.
Eso sí,
me gustan los ángulos,
para esconderme de la rutina
cuando quiero disimular
la lejanía de las muñecas y la rayuela,
cuando los brazos se aflojan en caravana, y,
la rutina macera los días.
Después de reunir los fragmentos
me prepararé para la fiesta
sin ninguna mochila ni nada a cuestas

…………………………………………….

Seré sólo un ángulo llano cubierto de tierra

(Poesía ganadora del 2do Premio concurso 28vo. Festival Internacional de poesía en Aceval)

domingo, 15 de noviembre de 2009

POEMA SIN TÍTULO por PATRICIA TORRES

Acaricia al gato porque ronronea.
El sonido la enamora y da movimiento
a sus manos pródigas de ternuras.
Le rasca la cabeza
le pasa los dedos por su cuello
admira sus ojos chinos
y coloca un beso sobre su nariz.
Cree que el mundo entero
se sensibiliza ante ese sonido.
Supone
que sus mayores errores
residen
en la sencillez de no haber aprendido
a ronronear.


miércoles, 11 de noviembre de 2009

LA HOJA por PATRICIA TORRES


Me asomaba por tu mirador para verte crecer.
Tus cambios asombrosos mantenían mis ojos absortos, instalados en tu maduración feliz. Disfrutándome, tus dedos en continua transformación tocaban mis nervaduras haciéndolas estremecer. Me recorrías con la vista, con la piel, con la nariz.
Cuidabas no lastimarme al cerrar la ventana.
En invierno, dolorida, contemplabas mi aparente muerte, tras el cristal empañado. En primavera abrías de par en par el ventanal y observabas, con una amplia sonrisa, como yo, resurgía en los brotes.
Las mutaciones siguieron apoderándose de vos. Hace mucho tiempo que cerraste tu ventana dejándome atrapada, como en una cárcel. La muerte me encontró sola, sin tus caricias, sin tus cuidados y sin la posibilidad de saber el motivo por el cual te convertiste en indiferente.

martes, 10 de noviembre de 2009

PUNTO DE PARTIDA por MABEL E. DÍAZ



El derrumbe es inmediato,
voluntad que no alcanza,
prisioneros de una promesa,
las alas no responden,
desorientadas,
buscan sus plumas.
Sonrisas congeladas,
diálogos absurdos,
ojos que se pegan a las interminables horas.
Inquietud en los huesos,
rebelión interna,
tediosa realidad de una memoria herida

jueves, 5 de noviembre de 2009

CARILDA OLIVER LABRA ( biografía y poemas)


 Reseña biografíca

Poeta cubana nacida en Matanzas en 1924.
Estudió Derecho en la Universidad de La Habana ejerciendo la profesión en su ciudad natal, donde además dictó cursos de dibujo, pintura y escultura.
Es una de las más sobresalientes poetisas de hispanoamérica, ganadora de importantes premios literarios: Premio Nacional de Poesía en 1950, Primer Premio y Flor natural en el Certamen Nacional, ganadora del Certamen Hispanoamericano organizado por el Ateneo Americano de Washington para conmemorar el tricentenario del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, Premio Nacional de Literatura en 1997 y Premio Internacional José de Vasconcelos en el año 2002.
Entre sus obras se destacan: «Al sur de mi garganta» en 1949, «Memoria de la fiebre» en 1958, «Versos de amor» en 1963, «La ceiba me dijo tú» en 1979, «Desaparece el polvo» en 1983, «Calzada de Tirry 81» en 1987, «Se me ha perdido un hombre» en 1993 y «Libreta de la recién casada» en 1998.


ME DESORDENO, AMOR, ME DESORDENO


Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada;
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.


SE ME HA PERDIDO UN HOMBRE

Se me ha perdido un hombre.

Y lo busco por cifras y guitarras,
por hierbas y entrepisos,
en el cielo,
en la tierra,
dentro de mí.

Se me ha perdido un hombre.

Y me quedo temblando
como quien no come sino polvo,
como quien ya extravió la sombra.


Pero no,
que no,
que no me ayudan a buscarlo.
¿A quién le importa si su mirada ha derrotado el
tiempo?
¡A quién le importa aquella piel
con ganas
de la luz?
¿A quién le importan unos labios transparentes
que no tuvieron hambre,
unas piernas que sólo corrían al amor?

Se me ha perdido un hombre.

Y todos ríen,
se entretienen,
sudan,
mastican
se desenvainan por las noches;
despreciativos,
inefables,
maromeros,
unánimes,
como si sólo se hubiese caído un alfiler
o la hoja más seca
del árbol del bien y del mal,
como si la muerte no hubiera entrado
a destiempo
en nuestra casa.

Y yo pensando que era demasiado joven,
que reunía láminas y piedras,
pedacitos de mundo,
hierros,
cosas del mar.
Yo pensando en su grandeza
de criatura,
en cómo miraba a Venus al atardecer,
en cómo cayó en la trampa.

Yo pensando
en dónde está la mitad del cuerpo mío,
en quién va a cantar ahora para quitarme el miedo,
en las veces que no nos besamos
y en las que nos besamos,
en sus ojos coléricos frente a la injusticia,
en ese silencio con que me responde,
en la herida que nunca le cosí,
en sus manos.

Se me ha perdido un hombre.

¡Ayúdenme a buscarlo!
Pronto...
Siento frío.

Aquí no hay lámparas ni claves,
no tengo redes
ni computadoras.
no tengo flechas ni radares.

¿Dónde estás?
¿Intenta ser mi sombra el desvalido?
¿Se me ha vuelto invisible entre gusanos?

 RAZÓN DEL SUEÑO


No es el modo casual con que caminas,
ni el dibujo inexacto de tu mano:
es tu ruda tristeza mal vestida
quien se pone de acuerdo con los astros.

Cansado de nacer para los ángeles,
tienes todo el dolor de la ceniza.
Alarma cotidiana de mi sangre,
pasajero rebelde de esta herida:
sucedes por adentro de mi carne
y dueles en el centro de mí misma.

EL MAR


Como en un lecho me tendí en el mar.
Hechizada por musgos y por linos
tuve acoso de brazos peregrinos
que me echaban las ondas al pasar.

Contra mi carne se batió el azar.
El agua -furia, vértigos y vinos-
se entretenía con los bordes finos
de mis caderas, blancas de esperar.

Entonces: grave, pálido, insereno,
llegaste como llega siempre el mar
y tu mirada me rompió este seno.

Ni Dios mismo nos pudo separar:
cuando una ola te volvía ajeno
entrabas en mis piernas con el mar.

lunes, 2 de noviembre de 2009

FRASE DEL DÍA


"Más vale una enemistad de buena madera, que una amistad hecha con maderas recompuestas." 
Friedrich Wilhelm Nietzche

viernes, 30 de octubre de 2009

ANA MILENA PUERTA (biografía y algunos poemas)





Breve reseña biografíca

nació en Cali, Colombia en 1961.  Estudió comunicación social en la Universidad del Valle, Publicidad en la Academia de Dibujo Profesional y Postgrado de Gerencia para las Artes, en el Instituto Departamental de Bellas Artes. Ha publicado:
ACTO DE PALABRAS, poemario, 1986. Ediciones Embalaje, Museo Rayo
A CONTRAPELO, poemario, 1994. Ediciones Universidad del Valle
GALAXIA TRISTE, poemario, 2002. Colección Escala de Jacob. Ediciones Universidad del Valle
HISTORIAS DE VIDA, relatos testimoniales, 2004. Médicos Sin Fronteras – Bélgica.
DE PARTE DEL AMOR Y DE LA GUERRA, Universidad Nacional, 2007. 

DISTINCIONES:
Premio Internacional de Poesía Erótica año 2000, Fundación Plexus.
Mención en el Concurso de Cuento El Brasil de los Sueños (1) , IBRACO 2007. (El cuento: CARNAVAL EN ILHÉUS O CURRAMBA DO JANEIRO )

POEMAS


GUERRERAS URBANAS
Somos muchas
las que arañamos desde niñas
las murallas de las buenas costumbres,
las que impedimos que se nos esculpiera,
las fugadas de una mirada paterna,
de la ceja alzada por la sociedad,
de lo fatuo
y del cuarto rosado con barbies.
Somos muchas las que hablamos
con una voz propia
que no pudieron arrebatarnos,
las que gozamos multiorgasmos
- esa cosa que no debimos pronunciar -
las que no nos rendimos
a ocupar el lugar asignado
y ocultar el estallido que somos,
la imprudencia que somos,
la incomodidad que somos.
Porque somos innumerables
las que aprendimos
a ser guerreras de nuestra historia
y a fabricarla a nuestro amaño.


SOBRE LOS DULCES CANSANCIOS
Hombre de la medida justa
para mis caderas,
recipiente de todos los temblores
de mi cuerpo,
madera antigua, de fino roble,
erecto.
Volcán de lava que me siembra
hacedor de los dulces cansancios,
la ondulación de mi vientre,
de mi piel estrecha y concreta.
Navégame, marinero alucinado,
navégame y viérteme luego
en tus manos.
Soy todos los frutos
y tú
todos los labios.
Bebámonos.

 



DE LOS NAVEGANTES I
Húmeda,
intacta,
labial,
te recibo.
Acúñame
- esculpe tu marca -
pero no te quedes.
Que exista la posibilidad
de otro encallamiento.

EL GRAN DESEO
Voy a violar el mar
y con mi vela a contrapelo
le rasgaré la arena
para dejar mi huella
de amazona loca
en cada concha.

Frenética
navegaré en sus olas
arañando crestas de espuma
y sorbiendo hileras de algas
hasta saciarme
y envuelta de brisa
tenderme en la playa.


ADENTROMAR
Y no te quites nada.
Que las telas se arrumen
y que el nudo
provoque contorsiones
que humedezcan
y estorben
con la intensidad necesaria
para destruir el tejido
y traspasar la piel.

No te gires.
No te vuelques.
Todo te será dado desde adentro.

jueves, 29 de octubre de 2009

FRASE DEL DÍA


"Hay casos en los que no podemos juzgar, ya que la diferencia entre el bien o el mal es solo un punto de vista."

ARAUJO SERRANO
 

miércoles, 28 de octubre de 2009

OPUESTOS por MABEL DÍAZ


Una mesa extensa y espejada
ávidas miradas se reflejan
Ojos de buitres
donde los ángeles
jamás pudieron
posar sus alas.
Bocas aduladoras.
Palabras resueltas
salen de sus labios.
Entre tantas manos ampulosas
un anillo se destaca
sudando con intensidad
el frío brillo del oro.

En otro lugar, otra mesa
se nota que ha sido agrandada
en reiteradas ocasiones.
Una mano desnuda
hunde el cucharón en la olla
platos de lata
miradas mansas
saliva amarga
esperan con respeto
el magro alimento
antes de saciar el hambre
rezarán.
La dura realidad de la pobreza
los golpea día tras día
sienten la necesidad
de pedir perdón
por los pecados

HUELGA DE PALABRAS (cuento) por PATRICIA TORRES


Huelga de palabras

Por esos aspectos que uno no alcanza a entender…, mientras un sol radiante despuntaba en el cielo, las palabras se colgaron de las sogas, de los alambrados, de los cables, de las ramas de los árboles y se declararon en huelga.
Permanecieron flotantes, hamacándose con la brisa, sintiendo la calidez del sol y la frescura del viento, mientras el pobre escritor las buscaba en forma desesperada.
Miraba en las puntas de las biromes, en el trazo grueso de las fibras, en las huellas que ya no dejaban los lápices, en el repiquetear apagado de los teclados, pero, no aparecían.
Ellas no pensaban regresar, se sentían felices en presencia de unas vacaciones plenas, insólitamente increíbles y totalmente espontáneas.
El poeta furioso las buscaba sin aliento, recurriendo a todos los trucos por demás utilizados en otras oportunidades. Antes que nada llamó a las musas que nunca se habían rehusado a acudir en su ayuda, aunque ahora, era diferente, tampoco ellas poseían siquiera un vocablo, entonces, todavía algo confiado en algunas artimañas infalibles hasta el momento, intentó no perder el control.
Respiró la noche, introduciéndose en ella, aunque, ni en esa forma divisó a una sola letra suspendida. Acudió a los lagos, se inundó de luna, contempló el cielo convirtiéndose en cómplice de una coloración luminosa e invasiva que se apoderaba de todo, bebió el elixir mágico que hacía girar su cabeza llenándolo de ideas y emociones, pero nada.
Arribó a la montaña,
trepó a los astros,
se empapó de rocío,
se exaltó en la tormenta,
vivenció desamparos, tristezas, furias
y ninguna palabra piadosa salió a su encuentro.
Se hundió en pantanos,
se revolcó en los charcos,
se incendió en los volcanes,
visitó podredumbres,
sin agua ni aliento se arrastró en los desiertos,
se sintió cansado, concilió sueños profundos…
en los que divisó sus formas.
Despertó renaciente entre cantos y trinos,
recobró la calma y respiró aliviado,
nada más fue importante,
ya que en un papel gastado,
con sangre en su dedo que brotaba de un anhelo,
escribió ciegamente, con impotencia y deseo,
con un dolor renaciente y gimiendo en un eco:
“sin ustedes soy nada, y en la nada me entierro”.
Apiadándose de él, todas las letras arrepentidas corrieron a su encuentro, regocijadas en un amor flamante, purificado y sonoro. Invadieron al poeta y socorrieron su pena, empujándose apuradas, abrieron las jaulas con todas las llaves, liberaron pesares, sensaciones y duelos, anidaron en su alma para correr por sus venas y resurgir, impetuosas, de su mano derecha.

(del Libro: "Rozando el Alma")

LAS SOMBRAS por LILIANA SAVOIA


LAS SOMBRAS


Caen, sin aviso,
desplomándose con fuerza
como espejo roto en un río
Nos acompañan en silencio
sin molestarnos siquiera
fragmentándose opacas, sin brillo,
nos siguen fieles,
imperturbables.
Se superponen
abrazándose al abismo,
como amasijo de nosotros
reflejos enigmáticos
espejos del paraíso.
Las miramos asombrados
como si nunca hubieran existido,
les hacemos muecas
jugamos al teatro chino.
Arlequines grotescos
alargados como pinos
Sombras,
recortes de seres anónimos
aplanados en el piso,
un universo paralelo
que gira sobre sí mismo

(del Libro: Rozando el Alma)

lunes, 26 de octubre de 2009

ORIETTA LOZANO (reseña biográfica y tres poemas)


Breve reseña biográfica
 Es una poetisa colombiana, nacida en Cali, 1956. Su obra irrumpió en el ámbito de la poesía del país hacia los años 80 con fuerza y originalidad expresivas, con la frescura renovadora de un lenguaje cargado de erotismo y misterio. Se desempeñó por varios años como directora de la Biblioteca del Centenario de su ciudad natal. Sus textos han sido traducidos en parte al inglés, francés y portugués, así como seleccionados en distintas antologías nacionales e hispanoamericanas. Participó en distintos festivales de poesía en Francia, Estados Unidos y Colombia.
Obtuvo el Premio Nacional de Poesía 1986 con «El vampiro esperado» y ganó además el concurso Mejor poema erótico colombiano.

Entre sus publicaciones se destacan: «Fuego secreto» 1980, «Poesía para amantes», «Memoria de los espejos» 1983, «El vampiro esperado» y «Agua ebria», traducido al francés.

RITUAL SECRETO
Amante mío, estoy desnuda, más fresca que el agua azul

para tu noche de amor.
Cada extremo de mi boca,
cada esquina de mis miembros
se apresuran como ágiles peces

hacia tus tibias aguas.
Amante mío, yo deseo la mordedura de tus dientes
y me encamino temblorosa hacia cada uno de tus dedos,
me detengo a mirar tu cuerpo a través de oscura cerradura
e incontenible deseo se posa en mis húmedos senos.
Por tí se escapa la sequedad de mi boca,
mi mirada de brújula perdida en tus rincones,
floto voluptuosa en tus profundas aguas
y me abro como flor nocturna a tu plácida noche.
Mi cuerpo, fiesta fértil y lasciva.
Paséeme solitaria, desnuda ante tu noche,
siémbrame semillas olorosas a sal.
Mírame desnuda
con la hermosa sospecha
que mi vientre será fértil a tu salada lluvia.
Mi caverna, tibia y silenciosa, guarida perfecta
de tu solitario cuerpo,
Mi boca es suave entre tus dientes,
mi lengua, pájaro que anida en tu boca.
Por mi carne fluye sudor de hierro
y me prendo
como alga marina a tu confuso mar.
Soy la obra inconclusa
con infinitas posibilidades para un final.
Me entrego fácil a tus brazos,
con el misterioso encanto de un ritual.



DANZA

Qué voz hace crujir el vestido de seda
de esta noche y entreabrir los muslos tiernamente
y desnudar su espalda de mujer?
Parece ser el canto ebrio de bacantes
o el susurro lejano de una viuda
o la lluvia entrecortada de una novia.
¿Qué voz extraña hace que el perro se levante y dance,
y la luna galope en el lomo de un caballo,
y el lago abra su ojo cristalino más que nunca?
¡Levántate, amor! La noche espera ser ungida
de vinos y perfumes,
sacrificada como una diosa frágil
entre los brazos de la tierra.

DÍA

El sol se enreda en mis pestañas,
y tú asistes al rito cotidiano del agua y del espejo,
henchido, vaporoso, con tu rostro esculpido de sueño
y de deseo,
como si fueras a un congreso de dioses azulados,
o al territorio de esperma del poeta.

El día danza complaciente y tu garganta sin sonido
como un espejo mágico, brindando el sí desnudo a mí
pregunta.
Tú buscas incansable el color de mi tristeza,
el agua matutina entre mis dedos,
el control de la luz sobre mi cuerpo,
las horas que se yerguen como caballos musicales.
Yo palpo mi deseo tirada como una fruta seca
y me interno entre los fragmentos que va
dejando el día.
La ruta de cigarras fluye circundada de atardecidos cantos.

FRASE DEL DÍA

"La ocasión hay que crearla, no esperar que llegue"
FRANCIS BACON

viernes, 23 de octubre de 2009

FRASE DEL DIA

"Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos."
PAULO COELHO

jueves, 22 de octubre de 2009

FRASE DEL DÍA

"LA VIDA ES SIMPLEMENTE UN MAL CUARTO DE HORA FORMADO POR MOMENTOS EXQUISITOS"
OSCAR WILDE

miércoles, 21 de octubre de 2009

FLOR ALBA URIBE (poetisa colombiana)

Poeta y ensayista colombiana nacida en Leticia, Amazonas en 1943.

Es correctora de estilo en diferentes impresos de circulación nacional y sus escritos han aparecido en diarios y revistas nacionales y extranjeros, así como en antologías poéticas y de narrativa.
Su obra poética es esencialmente romántica y sensual. Obtuvo "Mención de honor" con su poema «Erótica» en el Primer concurso Internacional de Poesía Erótica celebrado en Sao Paulo, Brasil, en 1993.
Ha incursionado con éxito en el cuento y la novela con títulos destacados como «Nubia y su mercenaria virginidad», «Lecturas de medianoche y «Narraciones eróticas.
Como ensayista ha publicado, entre otros, «La mujer en la obra de García Márquez y «La mujer en la obra de Pablo Neruda».
De su obra poética merecen destacarse «El bailarín negro» y «Erótica».
Falleció en al año 2004.

DELICTIA CARNIS

Voy por tu cuerpo
con la avidez                                                  

gozosa
de un lobo que demarca
su nuevo territorio,
preciso tu latido,
tu miel,
tu levadura,
el tacto que me brinda
paraísos contrarios.
-Tu piel,
con su fragancia
de tierra lloviznada,
transpira como un niño
que juega entre la niebla-.
Con manos
como olas,
con labios
como insectos,
con el abrasado viento
de mínimas palabras
me aferro
a tus costados,
deambulo
por tu cuerpo,
convoco en tus fronteras
el solapado fuego.
Y, así,v de toque a beso,
de humedad a silencio
te creces en ternura,
te viertes
en codicia,
aprendo de tus manos
mi resplandor más hondo,
y bebo
en tu saliva
mis sales y mi aroma.



AMANTES

Ascendente marea creciendo en lenta fiebre
los amantes se buscan y enlazan dulcemente,
como árboles que avanzan,
cumpliendo su destino de incendiada epidermis.

De pie son dos espadas que luchan tercamente
por distraer la muerte,
tendidos son dos ríos fluyendo hacia el instante
que anula la sellada consigna del olvido.
Y si el mundo, impaciente,
se sale de sus goznes, estalla o se disuelve,
los amantes lo ignoran, apenas necesitan
el canto de su sangre,
su vida recobrada en húmedas batallas
y las pequeñas muertes en cada despedida.


CONSEJOS DE AFRODITA

A la hora del amor llega desnudo,
desnudo y puro,
como quien vive su muerte y resucita.
Besa
hasta que sean de piedra tus labios

y tu lengua.
Acaricia
hasta que palidezcan los tigres camorreros.
Entrégate
con la avidez del sediento en la taberna,
con fervor, con pavor,
no retrocedas.
Y en la batalla de labios y de huesos,
en la apretada urdimbre de dos cuerpos
baja cantando, como un minero iluminado,
para cavar muy hondo entre dos muslos.





FRASE DEL DÍA

El arte es el placer de un espíritu que penetra en la naturaleza y descubre que también ésta tiene alma.

Auguste Rodin

lunes, 19 de octubre de 2009

MARIO BENEDETTI (3 poemas)

ROSTRO DE VOS
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias

y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto y por sabor.
Sin un temblor de más,
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna maldición.
Mis huéspedes concurren,
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor.
Yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan a su hambre
miran y miran
y apagan la jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos.
Y es una soledad
tan desolada.



TE QUIERO
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos

te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.


ASUNCION DE TI
Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,

tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tú y yo iríamos, despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua,
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quién eras tú detrás de esa cortina,
quién era yo detrás de mí.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorable,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por situarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca será. Tú no eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora
suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
vengo un poco a ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve rasgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mí cuando nos piensen solos.


Hemos llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche adentro
hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.
Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu dueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
y el momento del sueño y el amor
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.