POEMAS- CUENTOS - RELATOS - BIOGRAFÍAS - CANCIONES - VIDEOS - GRANDES AUTORES - POETAS -

"Queremos que cada palabra ilumine tu rostro, roce tu alma, te eleves y echemos juntos a volar"




ROZANDO EL ALMA: GRUPO CASIOPEA LITERARIO


miércoles, 28 de abril de 2010

NOSTALGIAS EN SEPIAS por GRACIELA ZECCA

Tarde invernal con un oscuro cielo adormecido. Caminar sin rumbo por esas calles vacías de almas, como sintiendo la escarcha que hace nido dentro mío.


Tan solo treinta años pasaron sin prisas, sin dejar huellas urdidas en mi vida. Solo hojas voladas de almanaques que se escaparon como el follaje de estos árboles desnudos, que arrancó la brisa.

Me perdí en las calles grises, respirando nostalgias. Adoquines desgastados por el tiempo, aromas a café humeante en algunas casas vecinas.

Dar y dar mas vueltas por este barrio de mi infancia. Poblado de casas desteñidas, de enredaderas resecas, y del azul de la nostalgia que me invade sin medida.

Oír un retumbar de voces, de aquellos amigos que se subieron a un tren de la vida diferente al mio.

Percibir esas fragancias de domingos, entre tucos y parrilladas, los bullicios, la algarabía. El repiquetear de una pelota y algún que otro llanto que cortaba la tarde sembrada de inocentes risas.

Tan solo treinta años en que unas botas oscuras, pesadas, sombrías me obligaron a partir arrancándome del barrio, llenando mi maleta de recuerdos para no hacer mi vida tan sepia, como aquellas viejas fotografías.

viernes, 16 de abril de 2010

EL ÚLTIMO CAFÉ por MABEL DIAZ

                                           (foto de Rubén Pinella)

Esperar,
con las alas quemadas,
frente al espejo,
sin brillo,
robado
por otros ojos.

Un soplo originario,
resbala en el vidrio,
el café se desliza
suavizando arenas,
despierta la entrega.

lunes, 29 de marzo de 2010

ECOS DE AGUA por PATRICIA TORRES


Josefina navega por ríos de espera.
No descansa en un lecho de flores ni transita senderos espinosos.
Navega por ríos turbulentos o secos, llenos de deseos quejosos.
Josefina y sus ríos, Josefina sin ríos.
Anhela en su espera constante.
El tiempo transcurre lento.
Espera las letras que no llegan, las palabras que se esconden, los sonidos que huyen
Demora su muerte.
La siente cercana.
Se detiene y queda suspendida entre expectativas gigantes y sopores fantásticos.
Una vez hizo un viaje ceñida por un sueño de agua. Se remontó a un sitio mágico de sensaciones y placer. En ese lugar el mundo adquirió parálisis. A ellos les crecieron los brazos para unirse y las bocas para besarse, la piel se les hizo fina para sentir la carne que se reconfortaba en el deseo. Derrumbaron las fronteras que les impedían alcanzar la plenitud.
Cuando intentó despojarse de las palabras tóxicas, los oídos se convirtieron en piedras.
Acumuló palabras que rugían como ecos de cataratas.
Coleccionó esperas. Siguió sin saber si estaba viva, o si había muerto ahogada por las frases que se le amontonaron en la garganta.
Josefina anhela en su espera constante mientras grita, habla sola y llora.
Josefina anhela, en su espera constante, que él aminore su marcha, saque las piedras de sus oídos y se detenga en el tiempo para escucharla.


viernes, 26 de marzo de 2010

LLUVIA DE ENERO por GRACIELA ZECCA

El maná del cielo llegó a mojarnos la piel.
Agua estancada en ardientes baldosas
que no llegan a consumirla,
ahí tentadores se exhiben los charcos,
incitándonos a saltarlos,
Uno, dos, tres… podría contar decenas
en esta vereda quebrada,
donde las raíces de los árboles se enquistaron,
para aferrarse a la tierra.

El asfalto fagocita el torrente acumulado
en los cordones.
Como un río inquieto arremolina el agua,
la mece, la bambolea.
Mis pisadas tratan de sortearla,
corren, saltan, patinan,
y esos charcos que me inducen
a bañar las plantas de los pies en ellos.

La piel absorbe la mágica sensación
de una frescura casi regalada en una febril
tarde de enero.
Sólo para aliviar sudorosas espaldas,
que se contentan con esta tormenta de verano.
Mañana el sol volverá a brillar en lo alto,
el agua evaporada subirá al cielo,
para volver a rogar una y otra vez
que derrame sus lágrimas,
para seguir transitando el agobio de una estación
que ya no disfruto como antes.

viernes, 19 de marzo de 2010

INFORMACION IMPORTANTE

INFORMAMOS A NUESTROS COMPAÑEROS, AMIGOS Y LECTORES DEL BLOG, QUE LA SRA. LILIANA MABEL SAVOIA POR MOTIVOS PERSONALES HA DEJADO DE PERTENECER AL GRUPO CASIOPEA.
AUGURAMOS A NUESTRA EX COMPAÑERA UN CAMINO DE EXITOS EN SU NUEVO PROYECTO JUNTO A SU NUEVO GRUPO DE TRABAJO.
SUERTE!

viernes, 5 de marzo de 2010

SUSANA MARCH - Biografía - Obra- Poemas

 BIOGRAFIA:
Susana March
Poeta española nacida en Alcalá el 28 de enero de 1918. Desde muy pequeña se inició en la poesía y al cumplir los 14 años publicó su primer libro . En 1946 lanzó su obra «Ardiente voz» que la consagró definitivamente como una de las grandes poetisas de España. Casi toda su obra es un canto al íntimo objeto del deseo y una sentida invitación al hombre para que cumpla su función de varón; sin embargo, en una de sus obras, «Esta mujer que soy», emplea un aguda crítica a la burguesía contemporánea.Entre sus libros de poesía se destacan «Rutas»1938, «La pasión desvelada» 1946, «El viento» 1951, «La tristeza» 1953, «Los poemas del hijo» 1970 y «Poemas de la Plaza Real» 1987. Falleció en 1991.


Iniciada en la poesía desde muy joven, logra su consagración definitiva en 1946 cuando publica Ardiente voz. Los principales temas de su posía son un cato al deseo y una llamada al varón para que la complemente. Se apartó de este tema en su obra Esta mujer que soy de 1959 en la que crítica a la burguesía de su época.
Se casó con el escritor Ricardo Fernández de la Reguera, y juntos realizaron la difícil labor de continuar los espisodios nacionales de Benito Pérez Galdós, publicando los Episodios Nacionales Contemporáneos


Pasión 
¡Este oleaje denso de la sangre,
marca oscura y terrible!
No amor. Ansia de besar la tierra,
los árboles, el aire.                                                                              
Acaríciame...
Soy una música callada,
misteriosa y bellísima.
Acaríciame....
El mundo se llenará de sonidos vibrantes,
de un hondo rumor de caracolas.
¡Ah, esta sed! no quiero más
que morirme,
dejar mi cuerpo atrás, destruido, harapiento.
¡No quiero más que morirme!
¿Qué es una mujer desnuda?
Una ola, un bloque de mármol,
un puñado de tierra,
un cráter para mirar el infierno.


La pasión desvelada
Dame tu voz antigua en cuyo acento escucho
el rumor de los bosques primitivos,
el canto misterioso de los seres selváticos,
el grito  de agonía
de la primera virgen violada.                                              
Dame tu voz antigua donde yo reconozco
mi propia voz extinguida,
aquella que cantaba hace milenios
en las frondosas selvas sin historia,
aquella que sonaba en el murmullo
de las límpidas fuentes intocadas.
Yo fui una gota de agua,
o un pájaro aturdido cruzando el aire nuevo
de la aurora del mundo;
acaso un pez de oro sobre cuyas escamas
probó el sol la dorada destreza de sus rayos.
Mas era ya la misma doliente criatura
que ahora soy, consumida de sueños y tristezas,
en el ardiente caos del Paraíso,
con los ojos abiertos al secreto de Dios.
Es tu voz el puente por donde regreso,
milenios y milenios traspasando,
a mi libre existencia de agua fresca,
de verde candidez. Mi carne gime
escuchando tu voz como si oyera
la llamada lejana y misteriosa
de las tribus sin nombre. Rituales
de sangre y fuego en el brutal nocturno,
aullidos fugitivos y, en la hierba,
mi cuerpo -¿de mujer?, ¿de reptil?, ¿de insecto?-
hollado por la bárbara dulzura
de la pasión del mundo.


 La tristeza

No es el dolor de los amores incumplidos
ni los ideales deshechos.
No es tan siquiera la melancolía
de envejecer.
Es algo más tremendo y más grande,
algo que crece dentro de mÍ,
tal vez en el tuétano de los huesos
y que, acaso, se llame vida.
Porque vivir es triste:
vivir es una daga que se lleva clavada en la sangre.
Me duele abrir los ojos todas las mañanas                                                     
y encararme con las cosas que conozco y no entiendo.

Me duele dormirme todas las noches
y no haberme respondido a nada.
¡Porque nada tiene respuesta!
He dado un hijo al mundo
y este hijo me pesa en la conciencia,
porque lo he creado para la muerte y el dolor.
Sus jóvenes miembros perecerán un día,
se secará su risa
como las viejas fuentes de la montaña.
¡Un cuerpo tan hermoso, un corazón tan puro!

No puedo sentir conformidad.
Hay en mi corazón un rebelde brote que me aflige.
¡Llámense dichosos ellos! Yo no.
Cuando hundo el rostro entre las manos,
no lloro por un dolor concreto.
La voz humana no podrá consolarme jamás
porque ignora la palabra justa.
Tal vez Dios la pronunciará algún día. Dirá:
                                                   "Levántate".
Y yo ascenderé hasta el límite del hombre,
más allá de sus pasiones sencillas y bárbaras.
Ascenderé hasta el ángel y la estrella,
hasta la celeste sandalia del Creador.
Y sentiré en mi pecho la resurrección
de los antiguos privilegios humanos;
el privilegio de la ternura y de la paz,
de la piedad y de la alegría.
Porque yo sólo he contemplado en torno mío
odios y guerras fratricidas,
hipócritas mendigos que cubren sus harapos
con regios mantos de virtud,
niños hambrientos y descalzos,
prostitutas;
hombres enriquecidos en criminal comercio,
¡miseria en todas partes!
siglo amargo mi siglo para gozar del mundo,
amar la primavera,
vestir los blancos ropajes de la felicidad.
¡Un luto eterno bajo la piel!
Un luto eterno
para los que murieron torturados
en las guerras,
para los que perdieron sus hijos y su hogar,
para los desterrados y los tristes
que todavía no han hallado el camino del regreso.




Deseo
Ayúdame.
Estoy                                                        
ciega.
Mi sed
me ciega.
Cúbreme.
Estoy desnuda.
Abre
las puertas
de mi reino.
Esclavo mío,
asume
tu importancia,
dame
tu ley.
Exijo
tu fuerza.
¡Ámame!
La tierra,
el viento,
el fuego,
el mar
con su oleaje....
¿Qué importa,
di,
qué importa?
Me bebo el Universo
en tus labios,
amante.

martes, 2 de marzo de 2010

VERÓNICA VOLKOW ( Biografía- su Obra- Poemas)


Verónica Volkow ha publicado varios libros de poesía: La Sibila de Cumas , México, Martín Pescador, 1974; Litoral de tinta , México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1979; El inicio , México, Municipio Popular de Juchitán, 1983; Los caminos, México, Ediciones Toledo, 1989. Arcanos , México, 1996, Colección Práctica Mortal. Oro del viento Editorial Era, 2003, libro ganador del Premio de Poesía Pellicer .


Escribió también Sudáfrica; diario de un viaje, México, Siglo XXI, 1988, una crónica sobre la vida cotidiana en el apartheid.   En crítica de artes plásticas tiene   La mordedura de la risa un estudio sobre la obra gráfica de Francisco Toledo en  México, Editorial Aldus, 1995, por aparecer en el FCE.

Su último libro de narrativa es La noche viuda, FCE, 2004.
Es doctora en letras, profesora universitaria y ha sido tutora de la Fundación para las Letras Mexicanas. Actualmente becaria del sistema Nacional de creadores por tres años   Recibió en 2005 el premio José Revueltas de Ensayo literario por el texto El retrato de Jorge Cuesta de próxima aparición en Siglo XXI.

 POEMAS

JARDIN     

Hay en mi jardín rosas que deshojan
un corazón abierto al descampado.
Así es la flor,
su desnudez es magia.
Le pido a la rosa me guarde,
en la fragilidad, secretos dones
y a la espina me otorgue la humildad
y sus manos precisas.

Pido un techo que no tape, que recuerde
                                                       al cielo
y una ciudad que es nueva siempre
porque no agota sus caminos,
y le pido al río su fluir,
su muerte en el instante
que también es vuelo.

LABERINTO

Con mi vida escribo
la huella de una estrella,
un laberinto que encendida ando.
Sumergida en la sombra
mirada plena,


Hay un vuelo que abre
la luz en lo interno
un caminar sensible,
y cuidado
del corazón despierto.


EL INICIO

Estás desnudo
y tu suavidad es inmensa
tiemblas en mis dedos
tu respiración vuela adentro de tu cuerpo

eres
como un pájaro en mis manos
vulnerable
como sólo el deseo podría hacerte vulnerable
ese dolor tan suave con el que nos tocamos
esa entrega en la que conocemos
el abandono de las víctimas

el placer como una fauce
nos lame nos devora
y nuestros ojos se apagan
se pierden

Pudor


Como un relámpago eres

desnudo


piel esquiva de un profundo fuego.




Desmedido capullo de alas

no puedo mirarte,


recién inventado el tigre está en ti,


un tigre en blanco.


Flor humana


con la poderosa belleza


de cada uno de los músculos.


sábado, 20 de febrero de 2010

JOSÉ EMILIO PACHECO - último ganador del Premio Cervantes- BIOGRAFÍA - SU OBRA

Noticias - Noviembre 18, 2009-
La reina doña Sofía entregó ayer, en el Salón de las Columnas del Palacio Real de Madrid, el XVIII Premio de Poesía Iberoamericano al poeta mexicano José Emilio Pacheco. Al inicio del acto se rindió homenaje a Mario Benedetti, José Antonio Muñoz Rojas y Blanca Varela fallecidos en este año 2009, poetas distinguidos también con dicho galardón. El Premio de Poesía Iberoamericana se otorga al conjunto de la obra poética de un autor vivo que, por su valor literario, constituya una aportación relevante al patrimonio cultural común a Iberoamérica y España.

Pacheco, considerado como el mejor poeta vivo en su país, pertenece a la generación de los 50, también integrada por Carlos Monsiváis, Eduardo Lizalde, Sergio Pitol y Salvador Elizondo. El autor premiado reconoce la influencia que tuvieron en él los poetas y editores españoles republicanos exiliados en su país. Conoció a Cernuda, Max Aub y se carteó con Aleixandre.

BIOGRAFÍA
José Emilio Pacheco Berny (Ciudad de México, 30 de junio de 1939) es un poeta, ensayista, traductor, novelista y cuentista mexicano integrante de la llamada "Generación de los años cincuenta", junto a Carlos Monsiváis, Eduardo Lizalde, Sergio Pitol, Juan Vicente Melo, Vicente Leñero, Juan García Ponce, Sergio Galindo y Salvador Elizondo.
Estudió en La UNAM o Universidad Nacional Autónoma de México, donde inició sus actividades literarias en la revista Medio Siglo; tradujo del inglés y publicó libros de lírica y narrativa; también trabajó dirigiendo y editando colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos culturales. Al lado de Carlos Monsiváis, compartió la dirección del suplemento de la revista Estaciones; fue secretario de redacción de la Revista de la Universidad de México y de México en la Cultura, suplemento de Novedades, y fue jefe de redacción de La Cultura en México, suplemento de Siempre!. Dirigió la colección Biblioteca del Estudiante Universitario publicada por la UNAM, que reúne obras literarias desde el pasado prehispánico al México contemporáneo. Es especialista en Literatura Mexicana del siglo XIX, así como profundo conocedor de la obra de Jorge Luis Borges, en cuyo honor dictó una serie de conferencias en 1999. Fue investigador del Centro de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desde hace décadas y ha sido profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Universidad de Maryland (College Park), en la Universidad de Essex y en algunas otras de Estados Unidos, Canadá, y Reino Unido.

En la actualidad José Emilio Pacheco es una figura central de la literatura mexicana y miembro del El Colegio Nacional desde 1986; ingresó en el mismo con la lectura de su ensayo A ciento cincuenta años de la Academia de Letrán. Desde 1994 es creador emérito del Sistema Nacional de Creadores Artísticos (SNCA). Fue nombrado miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en mayo de 2006.


Su estilo es conversacional y coloquial, claro y antirretórico; su gran tema es el tiempo: cada poema suyo analiza imaginativamente un elemento que forma la corriente de lo cotidiano; asumiendo valores humanos éticos y sociales, otras veces reflexiona sobre el propio papel de la poesía
Premios y Reconocimientos [editar]


Ha obtenido los siguientes premios literarios -es decir los principales reconocimientos a su labor como poeta y ensayista:

* Premio Magda Donato por Morirás lejos -- 1967
* Premio Nacional de Poesía Aguascalientes por No me preguntes cómo pasa el tiempo--1969
* Premio Xavier Villaurrutia por El principio del placer -- 1973[4]
* Premio Nacional de Periodismo por Divulgación Cultural -- 1980[5]* Premio Malcolm Lowry por trayectoría (Ensayo literario) -- 1991[6]
* Premio Nacional de Lingüística y Literatura -- 1992[7]
* Premio José Asunción Silva al mejor libro de poemas en español -- publicado entre 1990 y 1995
* Premio Iberoamericano de Letras José Donoso -- 2001
* Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo -- 2003
* Premio de Poesía Iberoamericana Ramón López Velarde -- 2003
* Premio Internacional Alfonso Reyes -- 2004
* Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda -- 2004
* Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada - Federico García Lorca -- 2005
* Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana -- 7 de mayo de 2009
* La Medalla 1808 otorgada por el Gobierno del Distrito Federal -- 25 de junio de 2009[8]
* La Medalla de Oro de Bellas Artes otorgada por la Secretaría de Educación Pública de México -- 28 de junio de 2009
* Premio Cervantes de las letras -- 2009

Lírica

* Los elementos de la noche (1963)
* El reposo del fuego (1966)
* No me preguntes cómo pasa el tiempo (1970)
* Irás y no volverás (1973)
* Islas a la deriva (1976)
* Desde entonces (1979)
* Los trabajos del mar (1984)
* Miro la tierra (1987)
* Ciudad de la memoria (1990)
* El silencio de la luna (1996)
* La arena errante (1999)
* Siglo pasado (2000)
* Tarde o temprano (2000)
* Como la lluvia (2009)
* La edad de las tinieblas (2009

Narrativa
* La sangre de Medusa y otros cuentos marginales (1959)
* El viento distante (1963)
* Morirás lejos (1967)
* El principio del placer (1972)
* Las batallas en el desierto (1981)
* Tarde de agosto (1992)

POEMAS
 
Contraelegía
Mi único tema es lo que ya no está
Y mi obsesión se llama lo perdido
Mi punzante estribillo es nunca más
Y sin embargo amo este cambio perpetuo
este variar segundo tras segundo
porque sin él lo que llamamos vida
sería de piedra.

Gota de lluvia
Una gota de lluvia temblaba en la enredadera.
Toda la noche estaba en esa humedad sombría
que de repente
iluminó la luna.

Indeseable
No me deja pasar el guardia.
He traspasado el límite de edad.
Provengo de un país que ya no existe.
Mis papeles no están en orden.
Me falta un sello.
Necesito otra firma.
No hablo el idioma.
No tengo cuenta en el banco.
Reprobé el examen de admisión.
Cancelaron mi puesto en la gran fábrica.
Me desemplearon hoy y para siempre.
Carezco por completo de influencias.
Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura.

La flecha
No importa que la flecha no alcance el blanco
Mejor así
No capturar ninguna presa
No hacerle daño a nadie
pues lo importante
es el vuelo la trayectoria el impulso
el tramo de aire recorrido en su ascenso
la oscuridad que desaloja al clavarse
vibrante
en la extensión de la nada

Los elementos de la noche
Bajo el mínimo imperio que el verno ha roído
se derrumban los días, la fe, las previsiones.
En el último valle la destrucción se sacia
en ciudades vencidas que la ceniza afrenta.

La lluvia extingue
el bosque iluminado por el relámpago.
La noche deja su veneno.
Las palabras se rompen contra el aire.

Nada se restituye, nada otorga
el verdor a los campos calcinados.

Ni el agua en su destierro
sucederá a la fuente
ni los huesos del águila
volverán por sus alas.


ALTA TRAICIÓN

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
y tres o cuatro ríos.

martes, 16 de febrero de 2010

AL DESPERTAR por Patricia Torres ( Cuento)


"Una mañana, al despertar de un sueño agitado", sucedió algo que llamó poderosamente mi atención.
Atravesaba ese momento en el que los ojos se van abriendo lentamente, para pasar de un mundo a otro, con la pausada prisa de quien se resiste a abandonar un sitio lleno de algodones, de aire fresco y puro, de sensaciones placenteras, donde la comodidad torna al cuerpo en etéreo.
Demoraba en tomar contacto con el otro mundo, el real, donde los acontecimientos se suceden por designios ajenos a la propia voluntad. Donde hay risas, lágrimas, prisas colocadas en hileras y originadas en situaciones concretas.
Justo entonces, mientras mis manos acariciaban las sábanas en forma de despedida resistiéndose a abandonarlas, encontré una gran pluma entre ellas.
Mi atención se puso alerta. La extrañeza no me permitía hallar una razón lógica que justificase este hecho. Por fin, rasguñando el mundo de los sueños, rescaté de la memoria a un pájaro que volaba en libertad surcando los cielos.
Con una sonrisa provocada por la insensatez de la ensoñación, abandoné el universo mágico sin recordar siquiera, en el transcurso de la agobiante jornada que la pluma estaba ahí.
Los días se sucedieron en forma similar, uno tras otro y las plumas se seguían acumulando en la cama.
Tuve contacto con la maldad, el desamor y el abandono que fueron moneda corriente. La soledad provocada por la indiferencia estaba alojada en el corazón humano.
Me entristecí un poco.
Regresé al nido que siempre me había parecido tan endeble y desprotegido, a los cielos de los que era dueño. Junto a mi bandada hicimos la última recorrida de la tarde y me prometí a mi mismo, no volver a soñar con ser un hombre.

sábado, 13 de febrero de 2010

REFLEXIONES INVASIVAS por Graciela Zecca

Reflexiones invasivas

Inventamos un mundo mágico
diseminado entre nuestras vidas cotidianas.
Teníamos la convicción que fue
concebido para sosegar
encadenamientos perjudiciales,
que día tras días tornaban gris
nuestros propios cielos.
Era un mundo con fronteras,
recatado, confortable, alentador.
Del que no osábamos cruzar esa
delgada línea que nos separaba,
entre esos infiernos tan temidos
y utópicos paraísos.

Detuvimos el tiempo,
una y otra vez,
nos aferramos a salvavidas nocivos,
para desviar nuestras miradas.
Lidiamos contra fantasmas,
que invadían
nuestras noches de vigilia.
Mendigamos cariño,
nos alimentamos del aire que nos rodeaba.
Temíamos caer al pozo oscuro
del vacío que nos absorbía.

Intempestivamente Luzbel,
se entrometió en nuestros caminos,
soltó lenguas,
hizo hablar miradas,
tentó caricias intencionadas,
fusionó deseos adormecidos,
envenenó nuestras sangres,
envició nuestras mentes reprimidas.

La intemperancia insumisa,
arrebataba el mundo inventado,
desvirtuaba lo cosechado,
inestabilizaba nuestra razón.
Rodamos hacia el pozo temido
que nos tragaba vivos,
aniquilando cariños,
coartando el amor nacido.
La cobardía enraizó nuestros pies,
discurrimos lo vivido y
nos sentamos como autómatas
a ver pasar el carro de los triunfantes,
aquel, al que nunca nos
atrevimos a subirnos.

miércoles, 3 de febrero de 2010

EL ÚLTIMO CAFÉ por Mabel Díaz (poema)

El último café


Esperar
con las alas quemadas
enfrentando al espejo,
donde la humedad
se ha robado el brillo,

el soplo originario
resbala en el vidrio,
el café se desliza
suaviza las arenas,

y despierta
a la entrega.

miércoles, 27 de enero de 2010

ALMUDENA GUZMÁN - Biografía - sus Obras - Poemas



Nació en  Navacerrada, Madrid, 1964 es una poeta y periodista española.
Licenciada en Filología Hispánica, obtuvo su Doctorado con una tesis sobre Francisco de Quevedo. Colabora habitualmente con artículos de opinión en el diario ABC y en el suplemento cultural del mismo.

Comenzó a escribir poesía cuando apenas tenía 15 años, y ha obtenido una larga serie de premios y reconocimientos, entre los que cabe destacar el Premio Hiperión por su obra Usted (1986), el Premio Ciudad de Melilla, conseguido tres años después, con El libro del Tamar, que fue prologado por Claudio Rodríguez y el Premio Internacional de Poesía Claudio Rodríguez por su obra El príncipe rojo (2006).

La poesía de Almudena Guzmán es de temática fundamentalmente amorosa y sensual. Hace suyas dentro de las posibilidades expresivas de la poesía española contemporánea el verso libre y el lenguaje coloquial con frecuentes imágenes surrealistas.

Obras
* Poemas de Lida Sal. Madrid, Libros Dante, 1981

* La playa del olvido. Madrid. Altair, 1984
* Usted. Madrid. Hiperión, 1986. (Finalista del I Premio Hiperión de Poesía)
* El libro de Tamar Melilla. Ciudad Autónoma de Melilla, 1989 (Premio Ciudad de Melilla) 2.ª ed., Granada, La General, 1991
* Poemas Palma de Mallorca. Universidad de las Islas Baleares, 1999
* Calendario Madrid. Hiperión, 2001
* El príncipe rojo Madrid. Hiperión, 2005. (Premio Internacional de Poesía Claudio Rodríguez)

Ahora es el ritmo del invierno...
Ahora es el ritmo del invierno
quien me clava sus ojos entre las uñas
y el cielo.
Lo demás poco importa.
Solo aquellos pasos absorbiendo mi cuello de niebla
al borde bellísimo de sus sirenas y abismos.

De un tiempo a esta parte...
De un tiempo
a esta parte
estoy prisionera
en un coche
de gritos y hielo
que circula
por carreteras oscuras
y en vertical
como catedrales,
deslumbrada
por las luces largas
de los que vienen
en sentido contrario
que sois todos.

De"Calendario"


Deslumbramientos sombríos

Esta mañana, el helado y marchito sol de enero hizo estragos
en mis ojos.
Por él, vi con más intensidad a esa gitanilla en manga corta
que pedía junto al metro,
tuve plena consciencia de lo arduo de nuestro amor,
me horroricé al contemplar los ametralladores grabados de Goya,
y salí de nuevo a la calle con las manos encogidas de angustia
sin saber
-pálida prisionera de los subterráneos-
si me bajaba en Velásquez o en Lista.
Y subí las escaleras de dos en dos para encontrar a la muerte
cómodamente recostada en mi gélido cuarto.

(La playa del olvido, 1984)

Desnudo en sombra
Volverse a enamorar.
Besar una piel que sabe distinto,
no encontrar puntos de referencia
que indiquen el momento justo,
la caricia perfecta,
la mano compañera.
Retornar a un cuerpo nuevo
sin los huecos del anterior,

no poder palpar una nuca excitada,
una espalda con escalofríos conocidos.
Qué pobre se queda el intento de amar igual a la primera vez.
Cómo pesa una boca tan sabida,
tan llena de humo compartido
ante la desconocida tan poco explorada, tan miedosa.
Cuánto cuesta abandonarte, lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso,
desdoblarme en otra Almudena
y comenzar a hacer mía una figura
de la calle que me asusta y que ¿quiero?
poseer, pero... tú, ahí estás tú,
traspasando con tu desnudo mi sombra,
consolándome pesaroso de mi dolor al terminar,
tu sonrisa y tu cigarrillo,
ese brazo moreno rodeando mi cintura
y llevándome a un lecho desordenado...

y tus manos de violinista
volando y enredándose en mis senos.


Entonces el beso conocía el norte y el sur...

Entonces el beso conocía el norte y el sur,
el este y el oeste de toda cartografía
como si antes de labio en medio de la lluvia
hubiera sido rosa de los vientos
o brújula del corsario de los siete mares.
Nada estaba preparado
-dormían las leyendas su sueño abisal-
y sin embargo no cabía margen alguno de error:
cada noche atracaba en su alborada,
cada zozobra en su bahía,
cada deseo en su rompeolas.
Así era el amor,
volver a casa
con la red llena de certidumbres
nunca un naufragio en alta muerte
silenciosa
como ahora.

viernes, 22 de enero de 2010

SÓLO UN ESPEJISMO por Liliana Savoia





El portador se guiaba por los caminos del bosque sólo por sus instintos. Era una sombra recortada en la luz igual o iguales a los muros blancos del tiempo.
Un rictus en sus labios insinuaba una esperanza. Crecía cada vez más su aislamiento  huérfano de palabras y sonidos. Llegó a un espacio enorme, como su tristeza, y en el centro creyó ver entre las cataratas de sus ojos  la mujer a quien buscaba , sin embargo al llegar a la silueta, comprobó que era una muñeca desarticulada. Sus brazos  cargadas de ilusiones cayeron a los lados de su cuerpo  como si también él fuera un personaje de fantasía.

jueves, 21 de enero de 2010

ANA ROSSETTI- biografía- obras y poemas


Ana Bueno de la Peña "Ana Rossetti" es una escritora española nacida en San Fernando, (Cádiz); 15 de mayo de 1950.

De origen italo-española, el conjunto de la obra de Ana Rosetti se caracteriza por una amplia gama de registros y de géneros. Ha combinado a lo largo de su vida el teatro, la poesía y el género narrativo. Su obra es un mezcla de erotismo, esteticismo y culturalismo. Aunque es muy conocida por su obra poética, también ha escrito textos teatrales, un libreto para ópera (en torno a la figura de Oscar Wilde, estrenada en la Sala Olimpia de Madrid en 1993 y con música de Manuel Balboa), novela, libros para niños y relatos. Esta poeta gaditana se encuentra por derecho propio entre los mejores poetas españoles de la poesía española contemporánea.
Obra poética
Los devaneos de Erato, 1980, Premio Gules (Cuando en la década de los ochenta predominaba en España una corriente poética cultista cultivada por los epígonos del grupo de poetas conocido como Los novísimos, con “Los devaneos de Erato”, Ana Rossetti introduce nuevas propuestas líricas cargadas de referentes eróticos transgresores)

Dióscuros 1982 (recogido en Indicios vehementes)
Devocionario, 1985, Premio Internacional de Poesía Rey Juan Carlos I.
Indicios vehementes, 1985
Yesterday (antología de sus libros anteriores más algunos poemas inéditos), 1988
Apuntes de ciudades 1990
Virgo potens 1994, con Jorge Artajo
Punto umbrío, 1996
La nota del blues 1996
Ciudad irrenunciable 1998, Antología.
La ordenación: retrospectiva (1980-2004), 2004, Poesía completa.

Producción narrativa
 
Plumas de España, 1988
Prendas íntimas 1989, relatos eróticos.
Hasta mañana, Elena 1990
Alevosías, 1991, Premio La Sonrisa Vertical de Novela Erótica
'Mentiras de papel 1994
Una mano de santos, 1997, relatos
El antagonista, 1999
Recuento. Cuentos Completos, 2001
El aprendizaje personal 2001
El botón de oro 2003, novela policíaca.

Literatura infantil y juvenil
 
Un baúl lleno de momias 1997
Un baúl lleno de dinosaurios 1997
Un baúl lleno de lluvia 1997
Un baúl lleno de piratas 1997
El club de las chicas Robinson 1999
Las aventuras de viela calamares 1999
Viela, Enriqueto y su secreto 2000
Álex, Luisito y el osito y un montón de huevos fritos 2001

Otros géneros

El secreto enamorado 1993, libreto de ópera.
Pruebas de escritura 1998, ensayo.
Las bodas reales 2005, con Jorge Artajo.
Buenos días Sr. Hoy 2007, con Jorge Artajo.

POEMAS:

CUARTO
Apoyar la frente enfebrecida en la nublada celosía del confesionario. Enumerar los inasibles recorridos de la serpiente. Buscar un nombre para hacer cada crimen discernible. Dibujar las noches; las llagas de las paredes encaladas en la oscuridad, brillando; los colibríes enzarzados, enredando sus lenguas de pistilo bajo los rígidos almidones de mis tocas. Apoyar la frente. Abandonarse. Sentir cómo el anillo que atenaza mi corazón, se me resbala por el pecho como un crisantemo decapitado.

De "Virgo Potens" 1994


DIOTIMA A SU MUY APLICADO DISCÍPULO
                               "El placer es el mejor de los cumplidos."
                                              Coco Chanel

El más encantador instante de la tarde
tras el anaranjado visillo primorosa.
Y en la mesita el té
y un ramillete, desmayadas rosas,                                  
y en la otomana de rayada seda,
extendida la falda, asomando mi pie
provocativo, aguardo a que tú avecines
a mi cuello, descendiendo la mirada
por el oscuro embudo de mi escote,
ahuecado a propósito. Sonrójome
y tus dedos inician meditadas cautelas
por mi falda; demoran en los profundos túneles
del plisado y recorren las rizadas estrellas
del guipur. Apresúrate, ven, recibe estos pétalos
de rosas, pétalos como muslos
de impolutas vestales, velados. Que mi boca
rebose en sus sedosos trozos, tersos y densos
cual labios asomados a mis dientes
exigiendo el mordisco. Amordázate,
el jadeo de tu alto puñal, y sea tu beso
heraldo de las flores. Apresúrate,
desanuda las cintas, comprueba la pendiente
durísima del prieto seno, míralo, tócalo
y en sus tiesos pináculos derrama tu saliva
mientras siento, en mis piernas, tu amenaza.


EL JARDÍN DE TUS DELICIAS

Flores, pedazos de tu cuerpo;
me reclamo su savia.
Aprieto entre mis labios
la lacerante verga del gladiolo.
Cosería limones a tu torso,
sus durísimas puntas en mis dedos
como altos pezones de muchacha.
Ya conoce mi lengua las más suaves estrías de tu oreja
y es una caracola.
Ella sabe a tu leche adolescente,
y huele a tus muslos.
En mis muslos contengo los pétalos mojados
de las flores. Son flores pedazos de tu cuerpo.

"Los devaneos de Erato" 1981

HUBO UN TIEMPO...

Hubo un tiempo en el que el amor era un
intruso temido y anhelado.
Un roce furtivo, premeditado, reelaborado durante
insoportables desvelos.
Una confesión perturbada y audaz, corregida mil
veces, que jamás llegaría a su destino.
Una incesante y tiránica inquietud.
Un galopar repentino del corazón ingobernable.
Un continuo batallar contra la despiadada infalibilidad
de los espejos.
Una íntima dificultad para distinguir la congoja del
júbilo.
Era un tiempo adolescente e impreciso, el tiempo del
amor sin nombre, hasta casi sin rostro, que merodeaba,
como un beso prometido, por el punto más umbrío de la
escalera.

POR QUÉ MI CARNE NO TE QUIERE VERBO...

Por qué mi carne no te quiere verbo,
por qué no te conjuga, por qué no te reparte,
por qué desde las tapias no saltan buganvillas

con tus significados
y en miradas de azogue que no reverbera el sol
dando de ti noticia,
ni se destapan cajas con tu música
y su claro propósito,
y ningún diccionario ajeno te interpreta.
Por qué, por qué, Amor mío,
eres mapa ilegible,
flecha desorientada,
regalo ensimismado en su intacto envoltorio,
palabra indivisible que nace y muere en mí.

Chico Wrangler

Dulce corazón mío de súbito asaltado.
Todo por adorar más de lo permisible.
Todo porque un cigarro se asienta en una boca
y en sus jugosas sedas se humedece.
Porque una camiseta incitante señala,
de su pecho, el escudo durísimo,
y un vigoroso brazo de la mínima manga sobresale.
Todo porque unas piernas, unas perfectas piernas,
dentro del más ceñido pantalón, frente a mí se separan.
Se separan.

De "Indicios vehementes" 1985

miércoles, 20 de enero de 2010

JULIA DE BURGOS- BIOGRAFÍA- SU OBRA- POEMAS


(1914-1953) Su nombre completo era Julia Constancia Burgos García. Nació en Carolina, Puerto Rico. Fue maestra de escuela, poeta y periodista. De vida azarosa, autodesterrada en Cuba y Estados Unidos, murió en un hospital de Harlem y fue enterrada anónimamente en una fosa común.
Se graduó de maestra normalista en la Universidad de Puerto Rico en 1933.

En 1934 trabajó en la PRERA (Agencia para la Rehabilitación Económica de Puerto Rico, por sus siglas en inglés) en Comercío, como empleada de una estación de leche, lugar en que los niños de familias pobres recibían desayuno gratuito. Contrajo nupcias con Rubén Rodríguez Beauchamp en ese mismo año.
Al cierre de la PRERA, durante corto tiempo ejerció como maestra en un barrio de Naranjito en 1935. En esa época escribió su famoso poema Río Grande de Loíza. Durante ese año Julia de Burgos también conoció e hizo amistad con Luis Lloréns Torres, Luis Palés Matos, Evaristo Ribera Chevremont, entre otros poetas boricuas.


Durante 1936 publicó su poema Es nuestra la hora en una hoja suelta. Estaba comenzando a darse a conocer en el ambiente literario. En octubre de ese año pronunció el discurso La mujer ante el dolor de la Patria, en la primera asamblea general del Frente Unido Pro Convención Constituyente, en el Ateneo Puertorriqueño. Escribe los dramas breves Llamita quiere ser mariposa, Paisaje marino, La parranda del sábado y Coplas jíbaras para ser cantadas.
En 1937 coinciden dos hechos significativos en la vida de Julia de Burgos: la ruptura de su matrimonio con Rubén Rodríguez Beauchamp y la edición privada de Poemas exactos a mí misma, que representa una de sus primeras manifestaciones líricas, cuyo paradero actualmente se desconoce. Al año siguiente conoció al médico y sociólogo Juan Isidro Jimenes Grullón, quien habría de convertirse en su más acrisolado amor.
Publicó además, en 1938, su obra Poema en veinte surcos. En 1939 publicó su Canción de la verdad sencilla, obra premiada por el Instituto de Literatura Puertorriqueña. Un año después viajó a Cuba, en donde conoció a múltiples intelectuales, entre éstos Juan Marinello, Juan Bosch, Raúl Roa y Manuel Luna. Desde ese momento en adelante residió alternativamente en La Habana y Nueva York, dedicándose al periodismo y a la creación literaria.


El 18 de enero de 1940 llegó a la ciudad de Nueva York. A los quince días de su llegada concedió una entrevista al periódico La Prensa, que se publicó bajo el título "Julia de Burgos, poetisa puertorriqueña, en misión cultural en Estados Unidos". El viernes 5 de abril de 1940 la Asociación de Periodistas y escritores Puertorriqueños rindió un homenaje público a Julia y a Antonio Coll y Vidal, en el Wadleigh High School Auditorium, en Nueva York. En 1941 se fue a vivir a La Habana. En la Universidad de esa metrópoli se matriculó en cursos de griego, latín, francés, biología, antropología, sociología, psicología, higiene mental, didáctica...

La relación con Juan Isidro llegó a su final en 1942. Tras esa decepción amorosa decidió partir hacia la ciudad de los rascacielos, en donde deambuló en busca de empleo. Durante algún tiempo trabajó como inspectora de óptica, empleada de un laboratorio químico, vendedora de lámparas, oficinista y costurera.

Póstumamente se publicaron El mar y tú y otros poemas (1954) y Yo misma fui mi ruta (1986). Bajo el título de Obra poética el Instituto de Cultura Puertorriqueña recogió su lírica en 1961. Una muestra de sus versos figura en la Antología de la poesía cósmica puertorriqueña, publicada por Manuel de la Puebla en 2002 y en las grandes colecciones de poesía hispanoamericana.

Julia de Burgos falleció en la ciudad de Nueva York, el 6 de julio de 1953. Aún su muerte estuvo rodeada de misterio. Fue encontrada inconsciente y sin identificación alguna entre la Calle 106 y la Quinta Avenida y falleció al ser trasladada al Hospital de Harlem. Ante la falta de identificación, su cuerpo fue enterrado en una tumba anónima. Posteriormente fue trasladada a Puerto Rico y sepultada en el Cementerio de Carolina, el lugar más cercano posible al Río Grande de Loíza que tanto la apasionó.


La obra de Julia de Burgos se caracteriza por su singular fuerza, que surge de su apasionado romanticismo que la lleva a desarrollar de una manera mística y metafísica la naturaleza y el amor. La hondura y calidad de su producción poética, su extraordinaria capacidad para reflejar los problemas de la mujer de su tiempo, así como las excepcionales circunstancias que rodearon su vida y su muerte (envueltas en un halo de dolor, enajenación y desarraigo que la había llevado a considerarse como una "desterrada de sí misma"), han hecho de ella una de las figuras más fascinantes no sólo de las Letras puertorriqueñas de la primera mitad del siglo XX, sino de toda la literatura hispanoamericana contemporánea.


 En una primera etapa su poesía refleja las influencias de Alfonsina Stormi, Juana de Ibarbourou, Clara Lair y Luis Lloréns Torres (de quien fue amiga). Muestra de este estilo es Poemas en Veinte Surcos(1938). Su segunda etapa se inicia con Canción de la Verdad Sencilla (1939) y El Mar y Tú (1954), en la que se perciben ecos de Vicente Huidobro, Pablo Neruda y Rafael Alberti. De todas esas resonancias, Julia de Burgos hizo un estilo personal, con que canta a la naturaleza y al erotismo con voz apasionada y técnica cuidadosa.

POEMAS

Yo misma fui mi ruta

Yo quise ser como los hombres quisieron
que yo fuese: un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes,
y mis pies, planos sobre la tierra promisora
no resistían caminar hacia atrás,
y seguían adelante, adelante,
burlando las cenizas
para alcanzar el beso de los senderos nuevos.

A cada paso adelantado en mi ruta hacia el frente
rasgaba mis espaldas el aleteo desesperado
de los troncos viejos.

Pero la rama estaba desprendida para siempre,
y a cada nuevo azote la mirada mía se separaba más
y más y más de los lejanos horizontes aprendidos:
y mi rostro iba tomando la espresión que le venía
de adentro, la expresión definida que asomaba
un sentimiento de liberación íntima;
un sentimiento que surgía del equilibrio sostenido
entre mi vida y la verdad del beso de los senderos nuevos.

Ya definido mi rumbo en el presente,
me sentí brote de todos los suelos de la tierra,
de los suelos sin historia, de los suelos sin porvenir,
del suelo siempre suelo sin orillas
de todos los hombres y de todas las épocas.

Y fui toda en mí como fue en mí la vida…
Yo quiese ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida; un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes;
cuando ya los heraldos me anunciaban
en el regio desfile de los troncos viejos, se me torció el
deseo de seguir a los hombres,
y el homenaje se quedó esperándome.

Poema Perdido en Pocos Versos

¡Y si dijeran que soy como devastado
crepúsculo donde ya las tristezas se
durmieron!
Sencillo espejo donde recojo el mundo.
Donde enternezco soledades con mi mano
feliz.
Han llegado mis puertos idos tras de los
barcos como queriendo huir de su nostalgia.
Han vuelto a mi destello las lunas apagadas
que dejé con mi nombre vociferando
duelos hasta que fueran mías todas
las sombras mudas.
Han vuelto mis pupilas amarradas
al sol de su amor alba.
¡Oh amor entretenido en astros y palomas,
cómo el rocío feliz cruzas mi alma!
¡Feliz!¡Feliz!¡Feliz!
Agigantada en cósmicas
gravitaciones ágiles,
sin reflexión ni nada...

TE QUIERO

Te quiero... y me mueves el tiempo de mi vida sin horas.
Te quiero en los arroyos pálidos que viajan en la noche,
y no termina nunca de conducir estrellas a la mar.
Te quiero en aquella mañana desprendida del vuelo de los siglos que huyó su nave
blanca hasta el agua sin ondas donde nadaban tristes, tu voz y mi canción.
Te quiero en el dolor sin llanto que tanta noche
ha recogido el sueño en el cielo invertido en mis pupilas
para mirarte cósmica, en la voz socavada de mi ruido de
siglos derrumbándose.
Te quiero (grito de noche blanca) en el insomnio reflexivo
de donde ha vuelto en pájaros mi espíritu.
Te quiero... Mi amor se escapa leve de expresiones y rutas, y va rompiendo
sombras y alcanzando tu imagen desde el punto
inocente donde soy yerba y trino.

martes, 19 de enero de 2010

FRASES DE PELICULAS

La mayoría de las grandes películas tienen alguna que otra frase célebre, he aquí algunas de ellas, pero con contenido. De las huecas... lamentablemente  son las que más recuerda la gente.

de la Película AMELIE:

"La vida no es más que un interminable ensayo de una obra que jamás se estrenará. "
"Sin ti las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer."
"La angustia por el paso del tiempo nos hace hablar del tiempo que hace."
 "Cuando el sabio señala el cielo, el tonto mira el dedo."




de la Película Gladiador:

"La muerte nos sonríe a todos, devolvámosle la sonrisa"
"La gran ventaja en una batalla es que puedes mirar al enemigo a la cara."
"En definitiva todos nos vamos a morir. Infelizmente no podemos escoger el modo, pero si podemos elegir como encarar ese final, para que se acuerden de nosotros como hombres."
"Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad."
"Tus defectos como hijo son mi fracaso como padre"

AMANDA BERENGUER - biografía y su obra - poemas


Es una poetisa uruguaya nacida en Montevideo en 1921. Académica de Honor de la Academia Nacional de Letras del Uruguay (2006). Miembro de la generación del 45. Casada en 1944 con el escritor José Pedro Díaz.

Quehaceres e Invenciones (1963) constituye un vuelco fundamental en su poesía que no hará más que aumentar en la continua búsqueda de nuevas estructuras poéticas y exploraciones sonoras y fónicas para expresar su original visión del mundo y del arte.
En 1986 recibe el premio "Reencuentro de Poesía" organizado por la Universidad de la República por "Los signos sobre la mesa. Ante mis hermanos supliciados". La dama de Elche (1987) recibe el primer premio en la categoría Poesía del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay. Municipal de Montevideo. La segunda edición de La dama de Elche, en 1990, recibe el Premio Bartolomé Hidalgo, que entrega la Cámara Uruguaya del Libro de Uruguay.

Su obra producción incesante, renovadora que la ha hecho trascender divisiones generacionales, ha sido traducida a varios idiomas e incluída en numerosas antologías de poesía latinoamericana. En Constelación del navío reunió su poesía escrita entre 1950 y 2002. El por qué de este título (la Constelación del Navío una de la 43 agrupaciones de estrellas del Hemisferio sur), Amanda dijo, porque cada punto luminoso de una estrella difiere en intensidad y distancia según el punto en que se le observe.

OBRA POÉTICA

* A través de los tiempos que llevan a la gran calma, Montevideo, 1940.
* Canto hermético, Montevideo, Sagitario, 1941.
* Elegía por la muerte de Paul Valéry, Montevideo, La Galatea, 1945.
* El río, Montevideo, La Galatea, 1952.
* La invitación, Montevideo, La Galatea, 1957.
* Contracanto, Montevideo, La Galatea, 1961.
* Quehaceres e invenciones, Montevideo, Arca, 1963.
* Declaración conjunta, Montevideo, Arca, 1964.
* Materia prima, Montevideo, Arca, 1966.
* Dicciones (disco), Montevideo, Ayui, 1973.
* Composición de lugar, Montevideo, Arca, 1976.
* Poesía (1949-1979), Montevideo, Calicanto, 1980.
* Identidad de ciertas frutas, Montevideo, Arca, 1983.
* La dama de Elche, Madrid, Edhasa. Banco Exterior de España, 1987.
* Los Signos sobre la mesa, Montevideo, Universidad de la República, 1987.
* La botella verde (Analysis situs), Montevideo, Cal y Canto, 1995.
* El pescador de caña, Caracas, Fondo Editorial Pequeña Venecia, 1995.
* La estranguladora (incluye casete), Montevideo, Cal y Canto, 1998.
* Poner la mesa del 3er. Milenio, 2002.
* Constelación del navío, 2002.
* Las mil y una preguntas y propicios contextos, Montevideo, Linardi y Risso, 2005.
* Casas donde viven criaturas del lenguaje y el diccionario, Montevideo, Editorial Artefacto, 2005.

PROSA

* El monstruo incesante. Expedición de caza, Montevideo, Arca, 1990. (Autobiografía)

POEMAS:


Comunicaciones
Urge el pensamiento conectando
¿se siente? ¿alguien entre líneas?
¿errata? ¿paréntesis? ¿qué signo?
¿escuchan?
(La claridad del lenguaje
tiene apenas
la intensidad ambigua del poniente)
Estamos aquí, lanzados a la noche
terrestre, apretujados,
aquí, en la noche terrestre.
De nuevo el hilo
el cable roto, el deslumbrante
cortocircuito.
¿No oyen? ¿No se oye?
Palabras mías, insensatas,
hechas de furor y de locura,
cuantiosa tesitura negra

a borbotones desbordándose
hacia dentro, hacia
el fondo
interpolado de rígidas luciérnagas.

Tiembla y destella, hace señales,
todas son huellas de la eternidad,
enumeradas y prolijas,
cuernos de caza, al mundo
aullidos de perros, está el desierto,
toques de peligro, inútilmente,
pasos cambiados, ¿dónde?
campanas para niebla, una piel fosforescente,
pedidos de auxilio, y envenenada,
sirenas de patrulleros, llamando,
gritos de alarma,
bocinas de ambulancias, se hace tarde,
quiero saber si se hace tarde.

Un código de emergencia,
un vaso de agua, un hueso
para la inteligencia,
un alfabeto de clave radioactiva,
o telepática, o nuclear,
o una sustancia de amor
para esta extrema ubicación,
25 de abril de 1963, otoño,
en mi casa, hemisferio austral,
aparentemente a la deriva.


¿No quieres venir a llorar conmigo?

Hay algo/la ciruela morada cayó del árbol/
una nube oscurece plácidamente
la habitación/ ¿nadie?/
goteaba la canilla de la cocina
serena y suave/te necesito/estoy
descendiendo por una escalera mecánica

que me lleva a ciegas/¿soy yo?/
sin embargo me veo sentada a la mesa
escribiendo y
"cuando quiero llorar no lloro
y a veces lloro sin querer"/

hermano mío/haremos una reunión
plañidera en las entrañas de la angustia/
el tiempo nos mira y nos engaña/
¿trampa?/¿alucinación?/ la ciruela morada
cayó del árbol/-lo siento/dijo el viento/
y pasó de largo/llevándose lo más querido/
y aquí estoy/en el borde mismo
de lo que no sabemos/en este rincón
de la casa/ te necesito/óigame quien me oiga/
¿quieres venir a llorar conmigo?


TAREA DOMÉSTICA
Sacudo las telarañas del cielo
desmantelado
con el mismo utensilio
de todos los días,
sacudo el polvo obsecuente                                    

de los objetos regulares, sacudo
el polvo, sacudo el polvo
de astros, cósmico abatimiento
de siempre, siempremuerta caricia
cubriendo el mobiliario terrestre,
sacudo puertas y ventanas, limpio
sus vidrios para ver más claro,
barro el piso tapado de deshechos,
de hojas arrugadas, de ceniza,
de migas, de pisadas,
de huesos relucientes,
barro la tierra, más abajo, la tierra,
y voy haciendo un pozo
a la medida de las circunstancias.


EL VIDRIO NEGRO
el cono de la lámpara me pone a foco
más cerca
más nítida
me veo y me ven

la imagen con fantasma ajustará sus círculos
y no sé si cubrirla ya con un paño de lágrimas

                                                                          
el recuadro de una silla enmarca la lluvia
sobre el vidrio negro
el árbol en lo oscuro
inclina del otro lado sobre mi hombro
su brillo cubierto de hilos
- la ventana es un ojo
un dragón de tinta-
esa torcaza colgada a mis espaldas
proyecta una espiral amarilla
y mostacillas de fósforo le queman las alas
- se repite-
el vidrio negro nos envuelve malignamente:
la ventana es una célula encapuchada
una mirada fotográfica
un revólver

el cono de la lámpara me pone a foco

está sentada vestida de rojo escribiendo
mira de vez en cuando la ventana
la lluvia sobre el vidrio negro
le apuntan:
es un blanco perfecto